"Fue un abuso total de poder".

Así describió una estudiante universitaria el incidente que degeneró en un motín tras la intervención de policías estatales y municipales en la avenida Universidad de Río Piedras a la medianoche de hoy, viernes.

Tiffany Thompson, de 20 años, cuya vida corrió peligro tras desmayarse por la inhalación de gases lacrimógenos lanzados en un negocio donde hacía una fila para comprar comida narró que estuvo a punto de ser atropellada por la multitud despavorida que corría para salir de la avenida.

"Lo único que me salvó a mí fue que cuando yo me iba a caer empujé un muchacho que iba al frente y me reconoció porque estuvimos haciendo la fila juntos en el establecimiento, sino me hubiesen aplastado", expresó nerviosa.

Thompson, quien se hospeda en Río Piedras hace tres años, manifestó que nunca antes había visto una situación similar.

A pesar de que no estaba frente al negocio La Torre China, donde dice comenzó el incidente, otra estudiante le indicó que el motín se inició porque alguien le tocó en el cristal de una patrulla municipal a un policía para hacerle una pregunta.

Agregó, que desde las 11:30 p.m. cuando llegó al área de la avenida donde ubican varios pubs, se permitía consumir bebidas detrás de la línea amarilla de la acera y ya habían comenzado a multar a los violadores de la ordenanza.

Debido a que el negocio La Torre China estaba repleto de gente, optó por comprar una cerveza y caminar hacia el establecimiento conocido como "El Pincho y la Tripleta".

Una vez allí, una estudiante le había advertido que había ocurrido un motín a distancia de donde se encontraban, por lo que jamás pensó que fueran a intervenir en el lugar donde compraba comida.

"Yo era la próxima en fila para que me entregaran la comida y estoy dentro del establecimiento y veo cuando el tubito de gas cayó al lado mío hacia el suelo y automáticamente empecé a correr…cuando yo iba por (la farmacia) Walgreens yo me desmayé", narró la estudiante.

"Por poco me pisan…me cogen, me dan aire, a los 10 ó 15 minutos después me pude parar. Los guardias están frente a la avenida, yo estoy tratando de hacer una querella pero no me la quisieron tomar", añadió la universitaria.

Finalmente, durante hora y media trató de explicar su situación a los oficiales que controlaban el acceso a la avenida y un policía, que no sabe si es estatal o municipal ya que tenía su identificación oculta tras su chaleco anti balas, presuntamente le pidió su número de teléfono para invitarla a salir.

"Se puso a decirme lo linda que era y lo lindo que me expresaba. (El policía decía) ‘Pero te puedo invitar a comer’. (Y le dije) usted se está propasando conmigo. ‘Si vas a cenar conmigo te hago la querella’", relató indignada la jovencita que insistirá en querellarse ya que fue una víctima inocente en este incidente.