Un gatillero que acechaba a un hombre para asesinarlo fue sorprendido por la propia víctima que le hizo frente con un arma ilegal ocasionándole la muerte durante la mañana de ayer, miércoles, en la calle Jerusalén de la urbanización Rosendo Matienzo Cintrón, en Hato Rey, detrás del parque del residencial Manuel A. Pérez, de acuerdo con la teoría que investiga la División de Homicidios de San Juan.

En el intercambio de disparos resultó herido de bala el supuesto objetivo de los sicarios.

El tiroteo comenzó a eso de las 9:10 a.m. y cuando los patrulleros llegaron a la escena encontraron sobre el pavimento el cadáver de un hombre vestido para matar. Este fue descrito como de tez blanca, 185 libras de peso, 5′9″ de estatura, barba y bigote en crecimiento, cabeza rapada, vestía un abrigo negro de manga larga, una camisa gris, un mahón largo color azul, pasamontaña negro, guantes color negro con diseños de huesos y tenis.

En su cartera de cintura color negro, se ocuparon 5 abastecedores marca Glock con 79 municiones en total.

Se ocuparon diferentes documentos personales a nombre de Eric Pacheco Matos, de 54 años y vecino del residencial Manuel A. Pérez, quien posee un abultado expediente criminal por los delitos de asesinato, robo, violación a la Ley de Armas de los años 1992 al 1994. Se desconoce la disposición de estos casos por el tiempo transcurrido.

No obstante, el cadáver, que presentaba heridas de bala en el lado izquierdo de la parte baja de la espalda, fue enviado al Instituto de Ciencias Forenses (ICF) para que familiares de Pacheco Matos acudan para su identificación formal.

En la escena se encontró un automóvil Nissan Sentra, color blanco, encendido registrado a nombre de José Omar Aguayo Álvarez de 43 años y vecino del residencial San José, en Hato Rey, quien recibió 18 heridas de bala, que lo mantienen hospitalizado en condición de cuidado. También se informó que tiene antecedentes penales por violación a las leyes de Armas de Fuego, Sustancias Controladas y robo que datan del 2003. Se desconoce la disposición de los casos en el tribunal.

Este no posee licencia de armas y es empleado de ornato del área del residencial Manuel A. Pérez.

Aguayo Álvarez compró desayuno y abordó su vehículo para comer cuando se le acercó un carro gris desde el que dispararon a mansalva y salió corriendo para salvarle la vida. Este fue llevado en un vehículo privado a un hospital.

Mientras se investigaba la escena del crimen, en la calle Linares de la misma urbanización, se ocupó un automóvil marca Toyota Corolla, color gris, parcialmente quemado, con una la tablilla que no le pertenecía y estaba registrada a nombre de un vecino de Toa Baja.

En la primera escena se recuperó como evidencia alrededor de 75 casquillos de bala de rifle y de pistolas calibre .45 y .40. Se observó que tenía impactos de bala en la puerta del conductor y varios cristales.

Mientras que, dentro del vehículo parcialmente quemado había un bulto deportivo con 20 balas para rifle, una munición calibre .45 y dos pares de guantes.

El vehículo de Nissan Sentra se trasladó al ICF para su análisis pericial. El otro automóvil se trabajó en la escena por personal de la División de Servicios Técnicos.

El agente Luis Rodríguez Ríos, adscrito a la División de Homicidios del CIC de San Juan y el fiscal Dwight Santiago Acosta, investigaron la escena.