Admisión de pérdida en la CCPR

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 19 años.
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El director ejecutivo de la Corporación de Cine de Puerto Rico (CCPR), Luis A. Riefkohl, aceptó que, a seis años de comenzar operaciones, la entidad no tiene todavía la infraestructura administrativa para rendir cuentas de su gestión anualmente y que el estado actual de esa industria aún implica que al menos la mitad de las inversiones gubernamentales resultan en pérdida.
Sin embargo, el funcionario, que ayer partió al Festival de Cannes en plan promocional de la industria fílmica puertorriqueña, aseguró que para verano estará funcionando el sistema de contabilidad que le permitirá a la CCPR rendir cuentas de su labor y reconstruir los trabajos de los últimos seis años.
Además, y aun cuando se trata de inversiones perdidosas, Riefkohl aseguró que el Gobierno tiene que seguir respaldando la industria fílmica bajo un plan de promociones de al menos ocho años más que debe incluir la construcción de un estudio de grabación de alta capacidad.
Las expresiones de Riefkohl se dieron como secuela de una auditoría de la Oficina del Contralor en la que se señaló que la CCPR operó y opera sin controles mínimos para asegurar la efectividad de las inversiones que realizan, el uso de los fondos que reciben o la toma de decisiones internas, entre otros aspectos. El director ejecutivo objetó en parte ese resumen porque, argumentó, la entidad sí tiene los expedientes relativos a los incentivos y endosos que han realizado, aunque no estaban compilados y estandarizados como exige la Contraloría.
“Yo, o me pongo a hacer eso, o no me dedico a promover el cine”, resumió Riefkohl al apuntar a los requisitos de divulgación de operaciones que le impone la ley habilitadora a la entidad que cuenta con seis empleados.
Documentos provistos por la CCPR reflejan que se han involucrado en el desarrollo de 38 proyectos fílmicos desde su creación en 2001. Según Riefkohl, en los primeros años se estaba usando sólo aproximadamente $800,000 de los $3 millones que la entidad recibe mediante combinación de donativos, intereses, asignaciones legislativas y el 50 por ciento de los impuestos recaudados por concepto de espectáculos públicos, pero ahora se está inviertiendo prácticamente el 100 por ciento de los ingresos.
La tasa de recobro de la inversión, según añadió, solía ser de un cinco por ciento y actualmente, en los mejores casos, es de 50 por ciento. El modelo de desarrollo de la industria de cine, que sigue el modelo que el Gobierno ha aplicado por las últimas décadas para atraer fábricas que ha sido criticado como desgastado, “ha funcionado”, según Riefkohl, y lo que necesita es desarrollar una “masa crítica” de producciones y exposición en el mercado.
¿Pero ha funcionado bajo qué parámetro de medición? Porque por recuperación de inversión no ha funcionado.
-Nosotros tenemos una base de técnicos. Estos técnicos se alimentan de estas producciones de cine, de televisión... la industria de cine es una de las pocas todavía hoy en día que tiene una necesidad de recursos humanos como las fábricas de antes. En una película trabajan cientos de personas y cada compañía que le da servicios a esa producción son cientos de personas más.

