El 48.6% de los cuidadores utiliza estilos de disciplina distintos a los que experimentaron con sus propios padres, según reveló, entre otros datos, la Encuesta de Experiencias de Crianza de Menores en Puerto Rico.

La información refleja un posible cambio generacional en las prácticas de crianza y en la manera en que las familias puertorriqueñas abordan la formación, comunicación y bienestar de los menores.

El estudio, desarrollado mediante una alianza entre ESCAPE, Centro de Fortalecimiento Familiar, y el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, recopiló las experiencias, retos y necesidades de 1,143 participantes voluntarios a través de un cuestionario en línea realizado entre febrero y junio de 2025.

Relacionadas

La encuesta tuvo carácter descriptivo y exploró temas relacionados con experiencias de crianza, disciplina y comunicación, tecnología y tiempo de calidad, así como necesidades de apoyo y expectativas sobre el futuro de los menores.

“La información recopilada nos permite comprender mejor cómo están cambiando las dinámicas familiares y cuáles son los retos reales que enfrentan quienes tienen a cargo la crianza de menores en Puerto Rico. Los datos son herramientas fundamentales para desarrollar políticas públicas, programas e intervenciones más efectivas y dirigidas a las necesidades actuales de las familias puertorriqueñas”, expresó Orville M. Disdier Flores, director ejecutivo del Instituto de Estadísticas.

Yadira Pizarro Quiles, directora ejecutiva de ESCAPE, por su parte, destacó que los resultados ofrecen una radiografía importante sobre las necesidades emocionales y estructurales de las familias.

“Comprender cómo las madres, padres y cuidadores están viviendo la crianza nos permite dirigir mejor nuestros esfuerzos, desarrollar herramientas de apoyo y promover estrategias que fortalezcan el bienestar de los menores y ayuden a prevenir el maltrato en Puerto Rico”, explicó Pizarro Quiles.

Como parte de las recomendaciones derivadas del estudio, se propone fortalecer iniciativas de apoyo emocional para cuidadores, promover políticas de flexibilidad laboral, impulsar campañas de alfabetización digital en el hogar y ampliar los esfuerzos de educación preventiva sobre crianza y relacionados con el bienestar y la protección de la niñez.