Abrir la puerta que permita dar el primer paso para salir del ciclo de la violencia de género (violencia doméstica) es posible, gracias a una red de ayuda local –ya sea de orientación o protección– que le permite a la víctima iniciar el proceso que romperá con ese patrón dañino de comportamiento.

Según la coordinadora general de la Coordinadora Paz para la Mujer, Inc., Vilma González, la “violencia doméstica es un asunto extremadamente preocupante en el país” que puede ocurrir ya sea en el ámbito físico, psicológico, emocional, económico o sexual.   

Indicó que un ejemplo de lo grave de este problema de salud pública es que en lo que va de año unas 13 mujeres han sido asesinadas. “Es un asunto  complejo y requiere de una respuesta que sea mucho más amplia para ser eficiente en la meta última de la erradicación de la violencia”, dijo González en entrevista telefónica con Primera Hora. 

¿Cómo definimos la violencia de género?

Es un  patrón de comportamiento en el que la pareja o la ex pareja utilizan la violencia física o sexual, la coacción, la amenaza, la intimidación o el abuso emocional o psicológico y económico,  independientemente del sexo, estado civil,  orientación sexual, identidad de género e incluso estatus migratorio de cualquiera de las personas involucradas. Es una forma de controlar a la otra persona, de ejercer el poder sobre la otra persona.

¿Cómo describe el ciclo de la violencia de género? 

Se ha identificado el llamado ciclo de violencia doméstica: la acumulación de tensión, la agresión y la reconciliación. En la etapa inicial, hay una acumulación de tensión por conflictos menores, discusiones; la víctima trata de agradar a la persona, pero es difícil; hay maltrato psicológico, quizás físico, pero menos violento; tiene la esperanza de que ese comportamiento va a terminar, pero sigue escalando hasta llegar a la agresión, un incidente violento o grave que la víctima no puede detener y se desencadena por cualquier desacuerdo con la pareja, por pequeño que ese es; es entonces cuando principalmente deciden buscar ayuda. Luego inicia la etapa de la reconciliación en la que la persona tiene la esperanza de que esa pareja va a cambiar;  te pide perdón, se arrepiente y hace regalos, se compromete a buscar ayuda, cambiar y la mujer empieza a tomar consideración de eso y desiste de tomar otras medidas; se mantiene en esa relación hasta que comienza el ciclo nuevamente, y a medida que pasa el tiempo, ese ciclo se va haciendo más pequeño, por ejemplo, si antes ocurría cada dos meses, ahora es semanal.

¿Cómo romper ese ciclo?

Lo más importante es reconocer que estás en una situación de violencia, que lo que ocurre no es algo normal, que la relación de pareja no debe ser así, que no hay normativa con eso y que tú no quieres estar ahí, que necesitas salir por tu bienestar.

Cuando reconoces eso, das el paso de buscar ayuda y comunicarlo a profesionales  que tienen la experiencia o acudes al círculo inmediato de apoyo, ya sea familiar, de la iglesia, eso va a ser diferente en cada persona.

De otro lado, González destacó que “muchas veces la víctima permanece (en la relación) por miedo de no saber qué pasará después, a dónde irá a vivir, porque hay muchos cambios, es romper no solamente con este agresor,  está rompiendo con muchas cosas.

LUGARES PARA BUSCAR AYUDA

Ya sea para orientación o refugio, en la Isla existen una serie de entidades que proveen uno u otro servicio. 

Para buscar orientación en la Oficina de la Procuraduría de la Mujer (OPM), se puede llamar a línea de ayuda 787-722-2977. También puede llamar al 1800-799-SAFE (7233).   

Además, algunos de los lugares que ofrecen servicios a las mujeres, relacionados con la violencia doméstica, según el directorio de servicios de La Coordinadora Paz para la Mujer, son: Casa de la Bondad, Humacao; CAPROMUNI, Arecibo; Casa Protegida Julia de Burgos, San Juan; Casa Protegida Luisa Capetillo, Arecibo; Mujer de Luna, San Juan; Hogar Nueva Mujer Santa María de La Merced, Cayey; Hogar Ruth, Vega Alta; Taller Salud, Loíza; La Casa de Todos, Juncos; Servicios A Mujeres Inmigrantes, San Juan; Fundación Acción, Social Refugio Eterno; Hogar Clara Lair, Hormigueros; Hogar La Piedad, Caguas; Casa Pensamiento de Mujer del Centro, Aibonito;  Centro Mujer y Nueva Familia, Barranquitas y el Instituto de Desarrollo Integral, Guánica.

Para comunicarse con la Coordinadora Paz para la Mujer, llame al 787-281-7579.