No fueron pocos los que cuestionaron por qué los edificios de la Milla de Oro, donde ubica el centro económico del País, carecían de cristales blindados luego de que el pasado lunes encapuchados causaran destrozos en el área tras lanzar objetos y usar otras prácticas para romperlos.

Un experto en este tema, Ángel Goytia, de la empresa boricua Carros Blindados, dijo que “lo más seguro es que no lo habían visto desde esa magnitud. Lo más seguro es que ven que esto (de los cristales blindados) va dirigido a los autos solamente y no lo están viendo que puede ser arquitectónicamente posible, tanto en los edificios como en las residencias”.

Goytia, quien lamentó los hechos ocurridos en Hato Rey, aceptó que “en este mundo en que vivimos cualquier cosa puede ocurrir…y las cosas se están poniendo peor”.

“Todo el mundo está expuesto. Estamos hablando de que si es una persona de prominencia, o cualquiera que se pueda enfrentar un carjacking, una bala perdida, prácticamente ese tipo de circunstancias que ocurren día a día”, sostuvo.

También hay comerciantes buscando chalecos a prueba de balas, acotó.

El empresario mencionó que, por ejemplo, una persona blindó todo su vehículo luego de que un miembro de su familia sufriera un carjacking del que no escapó con vida.

“Desgraciadamente aquí somos reactivos, esperamos que nos ocurran las cosas para pensar hacer algo y esa mentalidad hay que irla cambiando”, sentenció.

Otros clientes han llegado al negocio, que se estableció hace cinco años en Hato Rey y emplea a seis personas, es “por la preocupación de los tiroteos que hay de carro a carro y los carjacking en las luces. También gente de negocios que tienen miedo, y que vienen y me dicen: ‘voy de un negocio a otro y me pueden seguir porque pueden pensar que yo llevo dinero”, explicó.

También hay padres de familias que preocupados le dicen, “‘mi esposa está prácticamente todo el día en la calle llevando a los nenes al soccer, a las prácticas, a las tutorías, y como en la calle pueden ocurrir tantas cosas’ y entonces la forma de tener más tranquilidad es que él sabe que mientras están dentro del carro blindado están protegidos”.

Otros le comentan: “‘tengo una nena o un nene que están ahora en la edad de que van para la universidad, le vamos a dar un auto y están en las de salir por las noches y están mucho más expuestos…pues si tienen un carrito blindado yo me siento más seguro’”.

Estos son personas “que se preocupan por su seguridad, son proactivas”, mencionó.

Sin embargo, ante la situación económica que vive el país no todos tienen el dinero para hacer esta inversión.

Goytia aceptó que ahora mismo para muchos eso “no necesariamente es una prioridad. Pero ahora mismo usted sale de noche y puede pensar, me paro en la luz, si me asaltan, ese tipo de cosas así. Más sin embargo, si tuviese su carro blindado o parcialmente blindado, le da a usted un poco más de tranquilidad. Por la crisis económica también nos adaptamos al cliente”, confesó.

El empresario explicó a Primera Hora que hay personas que solo blindan los cristales de las puertas de sus autos, pero otros lo blindan todo, incluyendo las puertas, que en este caso son reforzadas. Esto también contribuye a que si se tiene un choque puedan estar más fuertes para resistir el impacto.

En cuanto a las residencias, el comerciante también dijo que se pueden reforzar las puertas de madera, además de los cristales.

Dijo que en el caso de su empresa no le ponen láminas a los cristales existentes, sino que hacen un cristal nuevo, completamente blindado.

Otro recurso que están usando las personas es el de los chalecos antibalas.

“Son tanto para ejecutivos, que vienen para usarse dentro de los gabanes, como los que se usan para la parte de afuera, para los guardias de seguridad”, informó al sostener que “sí  tenemos ejecutivos que muestran preocupación y que ya se están preparando”.

Entre los que se acercan buscando esta protección, dijo, están los “dueños de negocio que tienen que estar moviéndose de un sitio a otro y que están expuestos”.

Los costos para, por ejemplo, blindar un auto pueden ir desde los $7,000 (de dos puertas) hasta un poco más de $60,000.

“Hay que ver qué tipo de necesidad usted pueda tener. Por ejemplo, si usted es una persona que va de su casa al trabajo, sale por las noches, nos vamos con un nivel 3A que recoge todo lo que son armas cortas, que es el más común en el día a día, que van desde un Magnum 44, hasta las 9 milímetros, las 40, las 45”, explicó.

Pero, “si usted es una persona de alto riesgo, transporta dinero, tiene otro tipo de responsabilidad en cuestión económica, pues nos vamos a otro nivel donde me recoge todo lo que le dije anteriormente y nos vamos también con las AKA 47 AR-15, porque son rifles de asalto y son personas que quizás las están estudiando para hacerle algún as alto”, agregó.

“Esto es algo para todo el mundo. Nosotros lo que hacemos es protegiendo la vida de las personas y cualquiera que tenga su carro con un marbete y esté en ley lo puede hacer”, sentenció.

Para más información puede llamar 787-250-2424.