Humacao.- Un niño de diez años lloró desconsoladamente en el regazo de su madre. Un nieto que está por nacer nunca conocerá a su abuelo. Una madre se derrumba porque nunca pensó que sufriría la muerte de uno de sus hijos. Una mujer perdió a su esposo, un hombre descrito como servicial, entregado a su familia y a la comunidad. Los Cáceres, vecinos de la calle Pimienta, de Punta Santiago, veían los casos de brutalidad policiaca en la televisión pero nunca imaginaron que a ellos esa realidad, que se ha ventilado recientemente en los medios de comunicación, les tocaría vivirla en carne propia. El jefe de la familia fue ejecutado por un miembro de la Policía.

En la esquina de un chinchorro del vecindario, Miguel Cáceres Maldonado, de 65 años, se sostenía en pie, todavía atónito al pensar sobre los hechos que le arrebataron la vida a su hijo Miguel A. Cáceres Cruz, de 43 años, en hechos ocurridos el sábado a las 6:10 de la tarde en la carretera PR-3, a la altura del kilómetro 74.5, frente al negocio El Playerito.

“Fue un abuso de los más grandes que he visto en mi vida. En el piso no se le debe disparar a nadie, más cuando está boca abajo… escuché que la mujer policía le dijo al policía que mató a mi hijo que no se amedrentara y mi hijo era una persona bien tranquila. Fue bastante, bastante brutalidad policiaca”, subrayó.

Y es que el sábado a la hora mencionada Cáceres Cruz, a quien le conocían como Tony, se encontraba con un club de motoristas en dicho lugar esperando a participar como escolta de un quinceañero de una vecina del lugar.

La versión oficial de la Policía provista ayer por el comandante de área, Edwin Rivera Merced, apuntó a que en esos momentos los agentes Javier Pagán Cruz, Carlos Sustache Sustache y Zulma Díaz de León, adscritos a la Unidad de Impacto de la comandancia de Humacao, patrullaban por dicha vía de rodaje cuando se detuvieron al ver que el tránsito estaba lento por una conglomeración de motoras que presuntamente obstruían el paso. Al parecer Tony dirigía el tránsito.

Una de las versiones recogidas por las autoridades reflejó que Tony le dijo al agente Pagán Cruz , quien lleva 14 años en la Uniformada y está adscrito a la División de Operaciones Tácticas, “dale, guardia, no hagas tapón” y el hombre se negó a mover del lugar su motora. Pero otras versiones, recogidas por este diario en el lugar de los hechos ayer, apuntan a que el agente Pagán Cruz se bajó con actitud altiva y desafiante de su patrulla y fue el que tiró al piso a Tony, “le cayó a puños y patadas” mientras muchos de los que estaban presentes movían sus motoras para que el tránsito fluyera y además le gritaban abusador al agente.

Esta versión se sustenta con las imágenes que captó un videoaficionado enviado en exclusiva al noticiero de Univisión. Según testigos oculares el agente le cayó a golpes a Tony y, en un instante, el arma del agente se disparó y le hirió su pierna izquierda. En cuestión de segundos se escucharon varias detonaciones.

El vídeo captó cómo el cuerpo de Tony, boca abajo, en el pavimento, brincaba al recibir múltiples impactos. El hombre resultó con un impacto en el brazo derecho, antebrazo izquierdo, costado derecho y parte posterior de la cabeza.

Rivera Merced describió que los impactos de bala se le hicieron “de una distancia bien cerca”.

“Fue una ejecución”

El superintendente de la Policía, Pedro Toledo, quien vio ayer el vídeo admitió que claramente las imágenes capturaron “una ejecución”. Dijo además, que es una situación bien “delicada y preocupante”, ya que son eventos como éste los que empañan la imagen del cuerpo policiaco que debe ser el que pone orden en el país.

“Obviamente nosotros también llevaremos a cabo una investigación administrativa y el agente está desarmado. Si se prueba que las acciones no fueron en defensa propia y se constituyó un delito de homicidio será expulsado sin duda de la Uniformada”, expresó el Superintendente ayer en la mañana a PRIMERA HORA.