Dos empresas navieras insistieron este martes en que la determinación de aplicar nuevos cargos por sus servicios a sus clientes en Puerto Rico, no fueron acordados entre las cuatro que dominan el mercado local, a la vez que coincidieron en que el mal uso, por muchos de sus clientes, del equipo que le facilitan es lo que provocó el nuevo cargo.

Representantes de Sea Star Lines y Horizon Lines of Puerto Rico comparecieron ante la Comisión de Asuntos del Consumidor de la Cámara de Representantes que evalúa el cargo impuesto por las navieras por el uso de los llamados “chasis” o “plataforma de carrero” que se utilizan para mover los furgones con carga hacia y desde los puertos.

El presidente de Horizon en Puerto Rico, Richard Rodríguez, aseguró que “existen razones económicas sólidas para la decisión adoptada por su empresa para instituir la cuota de alquiler…que entró en vigor el 31 de diciembre de 2012”.

Explicó que “con anterioridad a la institución de la cuota, los clientes tenían acceso gratuito e ilimitado a los chasis y no tenían ningún incentivo para utilizarlos de manera eficiente o devolverlos prontamente a Horizon”.

Argumentó que la empresa llegó a la conclusión de que ya no podría absorber “el costo significativo de permitir que sus clientes utilizaran los chasis de forma gratuita” por lo que se creó la cuota.

Rodríguez insistió en que sus clientes no están obligados a utilizar los “chasis” de su empresa y que pueden utilizar los propios o alquilarlos a otros proveedores que se dedican a ese negocio.

Rechazó que la idea de cobrar por este servicio sea algo nuevo y declaró que muchas compañías navieras ya optaron por cobrarlo o han eliminado por completo los “chasis” en sus ofertas de servicios.

Afirmó que desde que se puso en vigor la cuota, que se aplica a partir del cuarto día en que esa pieza esté en poder del cliente, el periodo de devolución de los mismos se redujo en un promedio de cinco días en los vagones secos y entre tres y cuatro días en los furgones refrigerados.

En iguales términos se expresó el vicepresidente y gerente de Sea Star Line, Eduardo Pagán, quien expresó que la empresa determinó “que un cargo razonable por uso es necesario para atender algunos de los costos asociados con el uso del chasis en Puerto Rico y para motivar una mejor eficiencia en el sistema intermodal”.

El ejecutivo recalcó que “no hay la menor duda que este programa está evidentemente dirigido a mejorar un asunto de conducta en clientes que toman tiempo excesivo en devolver los equipos y utilizan estos en forma desconsiderada”.

Ambos empresarios declararon que este tipo de cobro ya es conocido en Puerto Rico, pues ha estado en uso por años en la carga internacional.

El portavoz de Sea Star informó que al evaluar los dos ciclos de facturas desde que se instaló la tarifa, el pasado 3 de febrero, se observa que el 50% de sus cerca de 400 clientes no incurrieron en gastos por uso de chasis; que 13 clientes representan el 50% del total de cargos y que 42 clientes representan el 75% de los mismos.

“Este servidor está convencido de que el buen uso de un chasis y el tiempo de devolución del mismo está directamente relacionado a elementos de conducta por parte de clientes, y cuan eficientes son sus cadenas de suministros”, declaró Pagán.

Aunque ambos ejecutivos insistieron en que no hubo acuerdo para fijar casi en forma simultánea el cargo, reconocieron que las cuatro empresas tuvieron que pagar multas millonarias tras declararse culpables de conspirar para fijar precios más altos para el mercado de Puerto Rico.

También reconocieron que hay al menos dos entidades en las que los navieros se reúnen ocasionalmente, que son la Asociación de Navieros y la Asociación Marítima.

La AM fue creada el año pasado para enfrentar los esfuerzos que se realizan en el país para eximir al país de las leyes de cabotaje.

Pagán adelantó que en los próximos días presentarán un estudio de la empresa Estudios Técnicos que demostrará presuntamente los beneficios que traen las estadounidenses leyes de cabotaje para la Isla.