La bahía más brillante del mundo en Vieques estuvo a punto de apagarse: así la están rescatando
Conoce el esfuerzo que se desarrolla para conservar la Bahía Puerto Mosquito.
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Vieques. En un esfuerzo titánico que busca que la Isla Nena brille por muchas décadas más ante el mundo, varias organizaciones y la comunidad se han unido para restaurar a la Bahía Puerto Mosquito del embate que causó el huracán María en el 2017.
La misión es clara: evitar que la magia nocturna de esta reserva natural se pierda y que continúe siendo la bahía bioluminiscente más brillante del planeta Tierra.
Los trabajos se centran el restaurar el mangle, las praderas de hierbas marinas y el arrecife de coral, que principalmente están en la entrada de la Bahía Puerto Mosquito por el Mar Caribe.
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Una subvención de $3 millones de la Oficina de Gestión Costera de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) lograda por la directora del Fideicomiso de Conservación e Historia de Vieques, Lirio Márquez D’Acunti, dio paso a la iniciativa. El proyecto comenzó oficialmente en diciembre de 2024 y ya está rindiendo frutos.
Además del Fideicomiso, a cargo principalmente de restablecer el mangle, las organizaciones Sociedad Ambiente Marino (SAM) y The Ocean Foundation participan del esfuerzo. La primera organización se central en colmar la entrada de la bahía de corales y la segunda de la siembra de hierbas marinas, explicó el investigador de campo y director de relaciones comunitarias del Fideicomiso, Mark Martin Bras, durante un recorrido en lancha con Primera Hora por la bahía.
“Lo que se está tratando de hacer es, no solamente crear el proyecto como un parcho, arreglar algo por arreglarlo, sino crear una infraestructura que logre que esto sea sustentable para lo que estamos enfrentando: el cambio climático, crisis de corales o tormentas”, explicó.
“El propósito final es restaurar la integridad de la entrada de la Bahía Bioluminiscente, que es la que mantiene la población de estos dinoflagelados bioluminiscentes básicamente controlados o con un tiempo de residencia bastante grande en una calidad de agua que es apropiada para ellos. Lo increíble aquí, en realidad, es que una de las cosas más débiles que vive en este ecosistema, (los dinoflagelados), es la que triunfa sobre todo por una serie de factores y variables, de cómo está el clima, de cómo entra el agua, cómo sale el agua, qué hay en el agua, cómo se comportan las mareas, etcétera, etcétera. Eso todo está regulado por esta entrada que es típica de las bahías bioluminiscentes. Cuando vino María hizo un daño sustancial, que entendemos que con los cambios y los retos del cambio climático no iba a permitir una restauración natural puntual. Así que se iba a perder una infraestructura natural que necesitaba asistencia”, añadió, al presentar esa asistencia que han orquestado para la Bahía con el proyecto de restauración.
Hace ya más de un año que se inició esta restauración de la bahía. Su impacto y desarrollo es de largo alcance. No obstante, ha ayudado a que no se pierda esa magia que atrae a turistas, sobre todo en las noches, para poder observar cómo iluminan los dinoflagelados que en su agua habitan.
El impacto
La bióloga viequense Airamzul Cabral Guadalupe, a cargo del conteo de los plancton (nombre correcto para los dinoflagelados) de la bahía por parte del Fideicomiso, resumió lo que ha atravesado esta reserva y cómo a través de los años sigue con su insistencia de brillar.
Fue en el 2006 que la Bahía Puerto Mosquito ingresó en el Libro de Récords Mundiales Guinness por ser la bahía bioluminiscente más brillante de la Tierra. Desde entonces, preserva la distinción.

“¿Cómo determinamos que un cuerpo de agua es el más brillante del mundo? Un científico de apellido Sellinger hizo unos análisis en varios de estos cuerpos de agua y determina que para que sea considerado el más brillante del mundo, debería de mantenerse en promedio la cantidad de estos organismos microscópicos bioluminiscentes entre 100,000 y 600,000 constantemente. Resulta que Puerto Mosquito cumple con ese parámetro dentro de los sistemas permanentes bioluminiscentes que tenemos en el mundo. Son aproximadamente 11 de estos sistemas, el Caribe tiene siete y Puerto Rico tiene tres, de los 11 realmente conocidos como sistemas permanentes. Claro está, Parguera, que es la más famosa de todo Puerto Rico, Laguna Grande en Fajardo y nosotros aquí”, explicó la bióloga.
Durante la semana que Primera Hora visitó la bahía, los niveles del plancton que hace brillar la bahía, el “Pyrodinium bahamense var. bahamense”, era de 304,000 organismos por galón de agua. Estas cifras se conocen, gracias a que Cabral Guadalupe se encarga semanalmente del conteo.
Contó que la bahía ha presentado dos “blackout” o apagones. El primero ocurrió en el 2014 y provocó que se iniciara el proyecto que dirige, que es el monitoreo semanal de los plancton. Además, ocasionó que se prohibiera nadar en la bahía.
Relató que para aquel entonces “el clima estuvo fuera de lo que nosotros estamos acostumbrados, tuvimos muchos vientos del norte, los frentes fríos no paraban, parece que hubo muchos cambios en la manera en que las mareas y las corrientes submarinas entraban y salían de la bahía y causaron este fenómeno”.
El segundo apagón lo provocó el huracán María.
“Tuvimos unos siete meses en que los organismos bioluminiscentes no los veíamos”, precisó.
Lo que dejó María
Tras el apagón, la bahía experimentó una brillantez sin igual. Se cree que los dinoflagelados que se habían convertido en “quistes” se despertaron para mediados de mayo de 2018 y ocasionar un florecimiento sin igual. Las mediciones marcaban que la presencia de entre un millón a dos millones del “dinoflagelado estrella” por galón.
El récord se rompió el 12 de marzo de 2019, cuando se registró la presencia de 3,319,267 Pyrodinium bahamense var. bahamense por galón.
Tras el florecimiento, que se extendió por año y medio, los números comenzaron a bajar. Sin embargo, no se ha registrado ninguna otra alarma. Aunque, no hizo falta. El Fideicomiso y la comunidad se unieron para promover proyectos para restablecer la bahía. Se inició con los mangles, se extendió a los corales y las hierbas marinas y, ahora, se ha tornado de un esfuerzo mayor que busca impactar a todo Vieques.
Sobresale un programa educativo para enseñar a los viequenses a cuidar a su bahía y sentir orgullo de tenerla. Incluye giras para llevar a estudiantes a ver la bahía de noche, así como el traslado de adultos mayores que han residido toda la vida en la Isla Nena, pero que nunca la habían visto brillar.
“La educación va a ayudar a conservar esos lugares naturales que de otra manera a lo mejor nadie sabe que está ahí o, si nadie tiene orgullo por sitios como este, podemos permitir que lo destruyan”, explicó la bióloga.
Al tomar acción, “nosotros tratamos de darle a estos lugares la oportunidad de que sigan estando ahí”, según indicó Cabral Guadalupe. “Solo el tiempo lo dirá” si todo el esfuerzo que se realiza para conservar la bahía rinde fruto.


