Molina cuestiona acción del juez

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 17 años.
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El empresario Joseph Raymond Molina, quien hoy tendrá que comparecer en el tribunal para su lectura de sentencia por haber golpeado al ex gobernador Carlos Romero Barceló, reiteró su inocencia y pidió trato equitativo ante la justicia.
Tan reciente como ayer por la mañana, Molina descubrió a través de la prensa que el juez que hoy le dictará sentencia, Abelardo Bermúdez, juramentó a una de sus ex empleadas como alcaldesa de Guayama el pasado lunes y que una de las invitadas especiales a la actividad fue Melinda Romero, hija del poderoso líder estadista.
Para el dueño de Golden Mortgage, la juramentación realizada por el juez del distrito de la capital alza varias interrogantes que podrían abonar a la manera desigual en que se manejó su caso en corte, pero el empresario se mostró esperanzado de que la justicia prevalezca en su caso.
Molina anticipó que apelará la sentencia, ya que puede perder su licencia de banquero por el caso criminal en que se expone a una pena máxima de ocho años de cárcel, aunque también tiene derecho a probatoria.
El empresario, cuya institución financiera se ha visto seriamente afectada por el caso criminal, indicó que el fiscal obvió evidencia que colocaba al ex gobernador iniciando la pelea que terminó con el golpe que él le propinó en el rostro.
“Aquí no ha habido ninguna justicia. Romero Barceló tomó tres o cuatro vodkas antes del incidente y se volvió agresivo con el alcohol. Soy republicano y él odia a los republicanos, odia a los cubanos” , indicó Molina, subrayando su ascendencia cubana por parte de padre.
La nueva alcaldesa de Guayama, Glorimarie Jaime, fue contratada por Molina en el 2006 como oficial de mercadeo para promocionar un producto hipotecario diseñado para empleados públicos.
De hecho, Molina consideró convertir a Jaime en la imagen de su compañía por su “sentido amable” y “pelo rubio”, pero el empresario prescindió de sus servicios cuando ésta comenzó a utilizar su tiempo de trabajo para “hacer política” en Guayama. Le pagó un total de $2,600 por sus servicios en dos cheques con fecha de octubre y noviembre.
Molina, de 72 años, le conectó un derechazo en el rostro a Romero Barceló, de 75 años, en medio de una discusión sobre George W. Bush en un restaurante del Condado el 5 de febrero pasado, causándole fracturas y daños severos en el ojo izquierdo.
Cabe destacar, sin embargo, que un vídeo del incidente presenta al ex gobernador agitado e intentado acortar su distancia entre él y Molina mientras otras personas pretendían separarlos.
Por su parte, la alcaldesa de Guayama aseguró que su juramentación no guarda relación alguna con el caso criminal de Molina. Mencionó que conoce al juez hace mucho tiempo, pues éste trabajó por seis años en el Tribunal de Guayama. “Para mí fue un gran honor que el juez Bermúdez tomara mi juramento, porque es un jurista muy reconocido y por el aprecio que le tengo”, dijo la Alcaldesa.

