“No me rindo tan fácil”: agricultoras hablan de sus retos y victorias
Cuatro empresarias compartieron sus experiencias en el sector.
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Cuando Rosely Hernández y Brenda Ayala Sullivan fundaron Las Finqueras de crianza de ganado para la producción de carne en Río Grande hace unos nueve años, sus colegas varones las llamaban “las vaqueritas” o “las nenas”. Eran de las únicas mujeres en el sector.
“Nos tuvimos que probar el doble”, confesó Hernández en una mesa redonda que se celebró este miércoles en la sede de Puerto Rico Farm Credit, en Hato Rey.
“Somos primera generación de ganaderas en una industria dominada por hombres, la de carne. (Nos preguntaban) ‘diantre, ¿ustedes de verdad quieren meterse en esto? ¿No quieren sembrar?’ Nos dedicamos a estudiar y teníamos mucha información y decían ‘ah, tú no sabes’. Nos decían ‘las vaqueritas’. (Nosotras respondíamos): No somos ‘las vaqueritas’, somos las finqueras”, recordó.
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Sin embargo, estas construcciones sociales dentro de la industria agrícola, que suele estar dominada por varones, no han detenido ni a Hernández, Ayala Sullivan, ni a la agrónoma Daniela Miranda, fundadora de DMA Food Labs; Wanda Otero, microbióloga y fundadora de Vaca Negra, Inc.; ni Erica Reyes, presidenta de Hacienda Moraica y dueña de Café Colao en El Viejo San Juan. Han asumido los retos y los han sobrellevado para liderar en sus respectivos campos.
¿Cuáles han sido?
Para Reyes, quien se identificó como “tercera generación de caficultores” y ha sido la única en su familia en heredar la profesión, uno de los escollos principales ha sido desafiar la expectativa de otros trabajadores agrícolas, quienes no están acostumbrados a que una mujer ejecute tareas del campo.
Otero, quien ofrecía servicios de análisis de leche previo a establecer su empresa, coincidió que los diálogos que sostenía con los ganaderos cuando primero se introdujo al sector eran difíciles, pues en muchas ocasiones ni siquiera la miraban a los ojos.
“Tenía que buscar la manera de cómo comunicarme con estos ganaderos que tienen este sello que una persona que le está explicando algo importante (es mujer)”, rememoró al describir la industria lechera como “muy masculina” y “’full, full’ machista”.
Y no solo son las interacciones interpersonales, sino que la misma maquinaria es creada sin pensar en la composición biológica de las mujeres, por lo que a ellas les resulta físicamente retante utilizarlas.
“A mí me ha pasado, traje un equipo de Colombia, y, por ejemplo, la puerta de la secadora es tan y tan pesada que yo, por más fisiculturista (que pueda ser), no puedo (abrirla)”, admitió Reyes.
“Yo no tengo la fuerza, pero tengo la maña. Es buscar la manera y pensar; es ser ingenio. Yo busco otra forma”, subrayó Hernández.
Más agricultoras
Según los datos más recientes del Departamento de Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), que muestra evidencia analítica de los trabajadores de la isla hasta marzo 2026, en Puerto Rico hay unos 23,000 trabajadores agrícolas, cifra que representa un aumento de 2,000 personas para la misma fecha en 2025.
El presidente del Colegio de Agrónomos, José Alberto Ruiz Hernández, opinó que la mayoría posiblemente corresponden a mujeres.
“Damos seguimiento a la licencia de profesionales que vienen del Colegio de Mayagüez y las universidades que trabajan en las ciencias agrícolas y en los últimos cinco años, en una profesión que era prácticamente 100 a 0 a favor de los hombres, hoy las mujeres dominan el campo de las ciencias agrícolas 57% a 43%. O sea, que yo y mis compañeros agrónomos estamos prácticamente en minoría”, expresó Ruiz Hernández a este diario.
Por su parte, el profesor de economía agrícola Javier Pérez Lafont, de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Utuado, informó que, aunque en Puerto Rico se vio una leve disminución en el número de operadores de fincas, ha aumentado la participación femenina en el sector.
En el censo agrícola de 2018 se registraron 8,230 operadores de fincas, cifra compuesta por 92% hombres y 8% mujeres. En tan solo cuatro años, ese número cambió a un total de 7,602 operadores de fincas de los cuales 87% eran hombres y 13% mujeres.
“Hay señales de que la proporción de mujeres en la agricultura aumentaría en el nuevo censo cuyos resultados se conocerán en el 2027, pues cada vez son más visibles las agricultoras. En mi caso, la mayoría de mis estudiantes de agricultora son mujeres”, dijo a través de declaraciones escritas.
El cuarteto de empresarias que participaron en la mesa redonda concordaron que, como líderes, se diferencian de sus compañeros varones al ser más planificadas, organizadas, sensibles, resistentes y determinadas.
“Nosotras somos bien persistentes. Yo hago lo que tenga que hacer y no me rindo tan fácil. No es ser obstinado, sino que uno sigue luchando y esa paciencia y persistencia la tenemos”, aseguró.
“Mi súper poder, el mío, es poder trabajar con hombres”, dijo Ayala Sullivan entre carcajadas.
Mientras, Reyes consideró que el sector agrícola también se beneficia de líderes féminas y fortalece su crecimiento con propuestas novedosas, considerando la tendencia de más mujeres graduándose con títulos universitarios, aludiendo a estadísticas presentadas en Univstats que reportó que, de 171,073 estudiantes, incluyendo 146,193 de pregrado y 24,880 de posgrado para el año académico 2024-2025, el 59.97% son mujeres.
Falta más
Las pioneras están claras: resta camino para recorrer para que la generación venidera no enfrente los mismos retos.
Para Miranda, se aseguraría el éxito de toda empresaria al simplificar procesos burocráticos, que finalmente impulsaría el desarrollo profesional colectivo y no limitado a género.
“Ahora mismo, todo es demasiado complicado, todo se tarda mucho y no hay esa eficiencia operativa”, estableció a este medio.
Otero concordó, resaltando que el Proyecto del Senado (PS1102) para establecer la Ley para Expedir Licencia de Consumo de Leche Cruda en Puerto Rico a Productores de Vaquerías o Granjas, debe reconsiderarse, ya que sería una pieza clave para evitar el cierre de vaquerías pequeñas y fomentar el agroturismo.
Mientras, Reyes indicó que se requieren más esfuerzos para asegurar la libertad financiera de las mujeres, para que sostengan una vida independiente y autónoma.
“No se trata de ganar más o menos, que son más capaces o menos. Se trata de tener yo la oportunidad de decidir qué quiero comprar, qué voy a aportar a mi familia, con mi pareja o quien sea, con quien yo decida, porque al final eso da la libertad financiera: (el poder de tomar) decisiones tuyas y no tener que depender de nadie”, sostuvo Reyes a Primera Hora.
La mesa redonda se celebró como preámbulo de Agrohack Conference & Expo 2026, evento de innovación agrícola creado en 2016 y que busca fomentar el desarrollo del sector. El macroevento se llevará a cabo en el Centro de Convenciones el 16 de mayo. Las cuatro empresarias ofrecerán charlas de sus pericias.
Este décimo aniversario coincide con la declaración de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que estableció que el 2026 es el Año Internacional de la Agricultora 2026, un llamamiento a la acción colectiva y al aumento de las inversiones para cerrar las brechas de género, fortalecer la vida de las mujeres y promover su liderazgo en las cadenas de valor agroalimentarias.


