Utuado.- En este país les roban hasta a los muertos.

Más de una docena de lápidas de bronce colocadas encima de los panteones como tributo póstumo a veteranos de guerra fueron robadas de los cementerios San Andrés y Nuevo Jerusalén, en el barrio Salto Arriba, de Utuado.

Otras ocho de estas pesadas placas de bronce fueron sustraídas de las tumbas, pero encontradas amontonadas y escondidas entre el pasto del cementerio Nuevo Jerusalén, informó la policía municipal Edna González.

Tres familias ayer recogieron las placas en las que se identifica a su familiar fallecido, su fecha de nacimiento y defunción, así como la guerra en la que sirvió, dijo González.

Las querellas sobre el robo de placas de lápidas surgieron este fin de semana en el que se conmemoraba el Día de las Madres, fecha en la que se acostumbra visitar los cementerios en recordación de las madres fallecidas.

Hasta el momento, se han recibido 15 querellas que avisan sobre el hurto de lápidas, todas de militares fallecidos. No se ha reportado ningún robo de placas de bronce en el cementerio Monte Calvario, que es el más antiguo de este municipio.

Entre las placas de bronce recuperadas se encontraban las de veteranos de los conflictos bélicos en Corea, Vietnam y también de las Segunda Guerra Mundial.

“La investigación del caso fue asignada al CIC”, indicó el comandante de la zona de Utuado, Miguel Pagán.

Pagán dijo que de la investigación preliminar se desprende que cada una de estas placas de bronce tiene un valor de entre $1,200 y $1,500 en el mercado local. En el área metropolitana se cobra aproximadamente $3,000 por ellas.

Añadió que ése es el costo que ha señalado funerarias locales a las que consultaron para estimar el valor del robo. Pero, dijo, aún desconoce el costo que tienen las placas que han sido donadas por la Administración de Veteranos o la Legión Americana.

Pagán dijo que el hurto más común en Utuado es el de bronce y aluminio, por lo que la pesquisa tendrá que aclarar dónde se acopia, trabaja o funde el bronce.

Por su parte, el alcalde de Utuado, Alan González, señaló que los hurtos debieron realizarse por la noche, ya que alegó que los cementerios utuadeños tienen vigilancia durante el día, además de que se mantiene un registro de la entrada y salida de los visitantes.

“Ya tenemos la orden lista para una línea de alumbrado en el cementerio Nuevo Jerusalén y consideramos hacer lo mismo aquí en el cementerio San Andrés. Además, vamos a mantener un patrullaje preventivo dentro del cementerio”, dijo el Alcalde tras añadir que las familias que presenten una querella policiaca pueden reclamar al seguro que tiene la administración municipal.

El cementerio San Andrés fue construido hace alrededor de 25 años y tiene más de 1,400 tumbas, estimaron los empleados. El cementerio Nuevo Jerusalén se construyó a finales de los años 50 y es donde existe el mayor número de militares enterrados.