Carlos Arroyo se indigna por el caso de George Floyd
El jugador puertorriqueño recordó el incidente policiaco que sufrió en el 2010 y le deseó paz a la familia del afroamericano muerto a manos de la policía de Minneapolis.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 5 años.
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El canastero puertorriqueño Carlos Arroyo se unió el miércoles a la indignación colectiva provocada por la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la policía del estado de Minnesota y publicó un mensaje en su cuenta de Instagram recordando el incidente en que se vio involucrado en Coral Gables, Florida, en el 2010, cuando fue arrestado.
Floyd murió a manos de la policía de Minnesota y los videos del incidente muestran a un policía blanco que lo mantiene sometido en el suelo mientras le hace fuerza con su rodilla en el cuello. Floyd se quejó de que no podía respirar.
La muerte ha causado indignación en Minneapolis, donde se han registrado protestas y confrontaciones con la policía.
“Me dirijo a ustedes con el corazón en la mano y lleno de vergüenza. Tomó toda mi valentía compartir esta foto con ustedes sin esperar simpatía alguna, porque la realidad la lloré yo”, escribió Arroyo.
“Fue sin duda el momento más difícil de mi vida porque encima de lo que había vivido muchos me juzgaron sin saber lo desagradable que fue lo que había vivido. Fui humillado, fui avergonzado, fui discriminado y fui pisoteado sin razón alguna”, continúa su mensaje.
“La vida puede ser injusta pero la ley nunca le debe fallar a nuestra justicia. George Floyd no tuvo la misma suerte que yo de salir con vida. Febrero 26 de 2010 marcó mi vida por siempre al igual que su injusta muerte lo hizo con todos nosotros. Mis condolencias a su familia. #RIPGeorgeFloyd”, finalizó.
Arroyo jugaba para el Miami Heat de la NBA el 26 de febrero de 2010 cuando, según la policía de Coral Gables, manejaba su vehículo de forma muy lenta y se le ordenó detenerse. Tras varios intentos por conseguirlo, Arroyo lo hizo, pero se rehusó a bajarse de su vehículo como le solicitaron los policías.
Refuerzos fueron llamados a la escena y Arroyo eventualmente bajó del vehículo, pero alegadamente se resistió al arresto y tuvo que ser arrestado a la fuerza, según informes de prensa de ese año.
En el incidente, Arroyo terminó con varias marcas en la cara, y la foto de su fichaje, con la cara marcada y rastros de sangre, fue la que colocó en Instagram junto a su mensaje.
Fue acusado de operar un vehículo de motor de manera muy lenta para impedir o bloquear el tráfico normal, no obedecer una orden de un policía y por resistirse a un arresto sin violencia.
Los cargos luego fueron retirados y Arroyo tuvo que pagar $119 en costos al tribunal.