QUEBRADILLAS.- La cancha Pedro Hernández encendió sus luces anoche para recibir el que sería el último partido del Baloncesto Superior Nacional (BSN) en la historia del legendario recinto.

La nostalgia, por supuesto, no sobró, pues no eran los épicos Piratas los que estaban en la cancha que vio a figuras como Raymond Dalmau, Neftalí Rivera y muchos otros dar gloria a Quebradillas por décadas.

Anoche jugaban allí dos equipos que nada tienen que ver con Quebradillas, excepto por un detalle, pues los Cangrejeros de Santurce y los Indios de Mayagüez tienen en sus filas tanto talento “ex pirata”, que si volvieran a jugar juntos, los corsarios serían un tremendo trabuco.

Los actuales Cangrejeros cuentan en sus filas con Richie y Ricardo Dalmau, Larry Ayuso, Luis Rivas y el dirigente Tony Ruiz. Mientras, con los Indios están Giovanni Jiménez, Gilberto Venzen y su dirigente Omar González. Todos tuvieron o tienen vínculos directos con Quebradillas, donde jugaron anoche en partido ideal para recordar buenos tiempos.

“Aquí fue que me hice jugador y estuve nueve años con los Piratas desde el 1994 al 2003, incluyendo los dos años de serie final en el 1999 y el 2000. Son buenos recuerdos y me siento afortunado de poder haber jugado aquí y desarrollarme junto a mi hermano Richie, quien estuvo con Quebradillas desde el 1991”, sostuvo Ricardo Dalmau, cuyo padre Raymond Dalmau fue protagonista de los campeonatos de los Piratas en 1970, 1977, 1978 y 1979, y anoche estuvo presente en el juego. “Ésta es una cancha que tiene mucha historia y para mí es bien significativo jugar el último partido del BSN aquí”.

Por su parte, Ayuso recuerda a la franquicia de Quebradillas por ser la que le dio la oportunidad para aclimatarse a la liga. “Vine en 1996, cuando jugaba en la Universidad de Southern California. Teníamos un trabuco y los dos hermanos Dalmau iniciaban, así que eso me motivó a trabajar duro en mi físico y en mi juego, porque siempre aspiré a ser regular en esta liga. Hay gente que se craquea por no jugar muchos minutos, pero a mí lo que me dio fue motivación y para el 1999 cuando me gradué de USC empecé a tener mayor impacto en la liga”, dijo quien luego fue canjeado a los Atléticos de San Germán en el 2001.

Precisamente, parte de los fondos recogidos del juego del viernes irían a la Fundación Larry Ayuso, que actualmente ayuda a jóvenes menos privilegiados con becas estudiantiles en el estado de Nuevo México y para el 2010 se ampliará a Puerto Rico,

Del lado de los Indios, González fue jugador en Quebradillas de 1981 al 1983 y luego fue asistente de Manolo Cintrón en 1999 y 2000, mientras que Jiménez jugó en el 1999 y 2000, y Venzen participó en el 2002 y en el 2003.

“Para aquellos años yo apenas jugaba. Más bien le daba agua a Richie y a Ricardo”, dijo Jiménez entre risas. “Pero cuando Manolo y Omar se fueron a Arecibo, yo me fui con ellos y entonces pude jugar”.

A su vez, Venzen recuerda su estadía en Quebradillas por el hecho de haber tenido el mejor juego de su vida con los Piratas. “Fue en el 2002, cuando eliminamos a los entonces campeones Cangrejeros de Santurce y avanzamos a semifinales. Me acuerdo que esta cancha estaba súper llena, y entre Ian Lockhart y yo le caímos a golpes a (José) 'Piculín' Ortiz toda la noche”, dijo Venzen.

Regresan los Piratas

En medio de toda la nostalgia, el apoderado de los extintos Piratas de Quebradillas, Carlos Rodríguez, así como el alcalde interino, Edwin A. Cortés, confirmaron el retorno de la franquicia al BSN en el 2009, a raíz de la construcción del nuevo coliseo Raymond Dalmau, que debe estar listo en octubre próximo.

“Para garantizar el regreso sólo falta para una suma de dinero adeudada a la liga de cerca de $100,000 y espero poder completarla para los meses de verano. Luego de eso planeamos regresar en el 2009 y construir un equipo competitivo”, sostuvo Rodríguez.

Cortés, por su parte, aseguró que el regreso de los Piratas es inminente y le augura mucho éxito.

“Hay un deseo genuino de que se dé el regreso de los Piratas y este partido entre Santurce y Mayagüez es el primer paso para ir calentando los motores rumbo al 2009. Además, en el nuevo coliseo hay cabida para 5,100 asientos y en una segunda fase de construcción podría aguantar 7,500 fanáticos”, dijo Cortés.

De concretarse estos planes, el fanático José M. García dijo que sería algo bien positivo para su pueblo natal. “He vivido muchos momentos felices con esta franquicia y su regreso también son buenas noticias”, dijo García, quien es fanático a muerte de Quebradillas desde su niñez en 1970.

Entretanto, Haniel Aldarondo, actual fanático de los Cangrejeros, pero pirata de corazón, dijo no dudar volver a Quebradillas en el 2009. “He sido pirata desde niño en 1970. Si los Piratas regresan podría convertirme no sólo en abonado de Santurce (vive en San Juan), sino también de los Piratas”, dijo Aldarondo.