El chisme de la PBL pica y se extiende

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
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San Germán. Cero acuerdo.
La guerra entre los Capitanes de Arecibo y la Premier Basketball League (PBL) parece estar declarada luego que la liga estadounidense confirmara ayer la suspensión de los Capitanes mediante un comunicado de prensa en su portal cibernético “basado en su negativa de respetar las reglas de la liga, amenazas de no presentarse a partidos como visitantes y una falta crasa de comunicación con las oficinas de la Liga y con otros equipos”.
Según establece el presidente de la PBL, Tom Doyle, en más de una ocasión los Capitanes rehusaron viajar en autobús como medio alternativo cuando surgieron inconvenientes para llegar a partidos en Halifax y Quebec en Canadá.
Además, alega que el equipo adeuda a Halifax $11,500 por concepto de un viaje fletado, y gastos de hotel no pagados en Quebec y Maryland que suman a $2,725.
La reacción en Puerto Rico no se hizo esperar y uno de los abogados de los Capitanes, Lee Sepulvado, se comprometió a radicar hoy una petición de interdicto y otra de entredicho en la Corte Federal para que la PBL deje sin efecto la suspensión.
“Queríamos resolver el asunto sin llegar a esto, pero ahora es inevitable. Pediremos un interdicto, que es un proceso donde ambas partes pueden defenderse, y el otro es un entredicho, en donde se puede dar el remedio sin escuchar a la otra parte debido a lo urgente que se requiere la paralización de esta suspensión”, dijo Sepulvado, quien el lunes en la noche envió una misiva a la PBL, aceptando pagar las deudas de hotel en Quebec y Maryland pero también reclamando que la suspensión se dio sin el debido proceso de ley.
“Aquí se violaron las más elementales nociones del debido proceso, pues ni siquiera se nos notificó directamente. Nos enteramos por otros equipos. Tampoco se nos dio oportunidad para defendernos. Ni siquiera una vista”, concluyó.

