Cualquiera imaginaría que el apoderado de los Atenienses de Manatí, Félix “Felo” Rivera, estaría más feliz que un perro con dos rabos luego que el nuevo presidente del Baloncesto Superior Nacional (BSN), Fernando Quiñones, lograra que su franquicia  permaneciera  en la liga sin que los Piratas de Quebradillas desaparecieran.

Sin embargo, la felicidad de Rivera es a medias debido a la fecha de torneo aprobada para jugar en el 2016, y la dificultad que eso implica para  tener un equipo competitivo la próxima campaña y cómo el torneo en general se vería afectado al tener que comenzar a finales de  febrero y terminar antes del 15 de junio.

La nueva fecha pretende  dejarle el verano de forma exclusiva al Equipo Nacional y sus compromisos.

“Obviamente estoy contento porque Manatí podrá retener su franquicia, pero la realidad es que bajo la fecha propuesta será casi imposible tener allí un equipo competitivo. Yo soy de los que siempre quiere estar peleando el campeonato y no meramente participar, pero bajo la situación actual no tengo chance”, dijo Rivera a Primera Hora.

“En mi caso particular, no tendría a Ricky Sánchez hasta semifinales –si es que por algún milagro llega– porque él no termina en España hasta el 22 de mayo, y eso es si no entra a playoffs. También estaría sin el armador Joseph Soto, que si se mete hasta el campeonato en México con los Soles de Mexicali no me llegaría hasta fines de temporada regular para la tercera semana de abril”, dijo Rivera, al comenzar a enumerar sus posibles bajas.

“Eso sin contar que John Holland está cerca de firmar en el D-League de la NBA y ese entonces tampoco llegaría hasta fines de abril. Para colmo perdí a Natanael Butler y a Ricky Meléndez en el acuerdo con Quebradillas, así que mi equipo sería Jonathan García, Alexis Colón y tres refuerzos. Más nada. Para mí no vale la pena invertir $600,000 para presentar un equipo así”.

Según Rivera, ese escenario se repetiría en equipos como Ponce y  Guayama por los jugadores que tienen activos a nivel internacional, como Mike Rosario y Peter John Ramos, respectivamente. Esto sin contar que muchos de  los refuerzos elite que no estarían disponibles hasta mayo.

Su propuesta

Rivera es de los que argumenta que no es sano para la liga terminarla el 15 de junio solo porque el Centrobasket se jugará en  la tercera semana de ese mes.

“No me hace ninguna lógica porque  el Centrobasket no debería ser el ‘fogueo’ de Puerto Rico de cara a un Repechaje donde seguramente nos tocarán competir con, al menos, dos potencias europeas. Lo ideal sería enviar un Equipo B   a ese Centrobasket, donde lo que hace falta es llegar entre los primeros cuatro y que el Equipo A se vaya de gira por Europa como hizo Venezuela para el pasado Preolímpico”, dijo Rivera.

“Básicamente,  lo que habría que hacer es que los equipos que pierdan un jugador a una de las dos selecciones puedan ser reemplazados por refuerzos de la posición de los jugadores reclamados. Y en el caso particular de la semana del 5 al 11 de julio cuando se juegue el Repechaje, que se detenga el torneo”.

Rivera agrega que si Puerto Rico lograse clasificar a las Olimpiadas a través del Repechaje y tuviese que quedarse entrenando de cara a las Olimpiadas, pues entonces los equipos afectados podrían retener el refuerzo adicional que contrataron para reemplazar al jugador perdido a la Selección de cara al resto de los playoffs.

“Si Puerto Rico clasifica pues santo y bueno. Sería espectacular. Y si no clasifica, los jugadores con contrato en el BSN regresarían a jugar en playoffs. El poder alargar el torneo asegurará un mejor nivel competitivo y un torneo más interesante para los fanáticos que lo que hay en oferta ahora mismo”, dijo Rivera, añadiendo que entregará su propuesta a Quiñones esta semana para que sea evaluada por él y presentada al resto de los apoderados durante la reunión del 18 de noviembre.

Fallo parcial a favor de Ángel Rosa

En una nota relacionada, Quiñones falló parcialmente a  favor del jugador Ángel Rosa Clemente referente a su petición salarial contra Rivera tras lesionarse una rodilla durante los entrenamientos de Manatí y no poder jugar la pasada campaña.

Luego de estudiar las circunstancias, la  resolución emitida le otorga a Rosa Clemente un 25 por ciento del salario que estaba sujeto a recibir en el 2015.