Aguada. Todo parecía perdido cuando los Santeros de Aguada regresaron al camerino con una desventaja de 48-32 al terminar la primera mitad del sexto juego de la final del Baloncesto Superior Nacional (BSN) ante los Vaqueros de Bayamón.

El dirigente Rafael “Pachy” Cruz trató de alentar a sus jugadores con unas palabras de aliento, pero también hubo gritos. Entre todas aquellas voces apareció la del director de operaciones de los Santeros, Allans Colón, quien optó por una estrategia diferente.

Colón no recurrió a discursos elaborados. Al contrario, fue directo con un mensaje que buscaba tocar el orgullo de cada uno de los Santeros después de aquella desastrosa primera mitad. Sus palabras, sumadas a las de Cruz, fueron la gasolina de una de las remontadas más memorables de los últimos años en la llamada “liga más dura”.

Aguada arrancó el tercer parcial con un demoledor avance de 22-1 para dar inicio a una segunda mitad en la que superaron 50-28 a Bayamón. Fue así como los Santeros vencieron 82-76 a los Vaqueros en un Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado lleno a capacidad para forzar un séptimo partido en la final del BSN.

“Hubo un par de gritos. Que siguiéramos peleando el juego, que no se había acabado porque todavía quedaban 20 minutos. Creo que nosotros entendimos el mensaje de la manera en la que nos lo transmitieron”, contó Rigoberto Mendoza a preguntas de Primera Hora después del encuentro.

“Salimos a jugar. La primera mitad fue desastrosa para nosotros. Muchos puntos en contraataque y no encontrábamos la manera de detenerlos, pero la segunda mitad fue totalmente diferente. Nos pusimos a defender y el resultado fue otro”, agregó.

Mendoza anotó 14 de sus 24 puntos en la segunda mitad para terminar el sexto juego como el líder ofensivo de Aguada, aunque no salió ileso de la guerra que se vivió en el oeste. El apodado “Vikingo” sufrió una cortadura en la nariz tras recibir un codazo accidental de Jassel Pérez.

Sin embargo, solo estuvo un par de minutos fuera mientras era atendido por el cuerpo médico, antes de entrar nuevamente a la cancha. Su gallardía fue una muestra del carácter que Colón buscaba despertar cuando se dirigió a los canasteros.

Aunque regresó esta temporada a la franquicia como director de operaciones, Colón siente y padece por los Santeros, pues siempre ha mantenido un vínculo especial con el equipo al haber sido una de las personas que orquestó su mudanza de Coamo a Aguada en 2016.

“Aquí hay un sentido de pertenencia bien bonito que empezó hace 10 años. Las ganas que uno tiene para que este grupo de ese próximo son bien grandes. En la mitad, con respecto a los dirigentes, vi algo que era algo más emocional”, compartió Colón sobre su discurso.

“Fue de mí y salió de mí. Quiero ganar. El discurso fue el Allans Colón que todo el mundo que ha jugado conmigo sabe de la manera que soy. Fui al orgullo. Apreté el orgullo de cada uno de los jugadores, sin quitarles la reunión de los entrenadores. No toqué nada de X y O. Simplemente, fui al orgullo y a lo que significaba este juego para nosotros”.

Joel Soriano, refuerzo de los Santeros de Aguada, celebra durante el sexto juego de la final del BSN.
Joel Soriano, refuerzo de los Santeros de Aguada, celebra durante el sexto juego de la final del BSN. (BSN / Joseph Colón)

“Hay que darle crédito a Bayamón porque vino en la primera mitad mandando el mensaje de que vino a quedar campeón. El mensaje fue ese: ‘Nosotros tenemos que evitar de todas maneras que esos tipos celebren en nuestra cancha. Tenemos que ser orgullosos y no permitir que ellos celebren en nuestra cancha’”, relató el exdirigente.

Las palabras de Colón tocaron la fibra de cada uno de los jugadores de Aguada. Después de todo, la versión de los Santeros que saltó al tabloncillo para la segunda mitad fue una muy diferente a la que fue doblegada en la primera.

“Fue fuerte. Fue un ‘¿qué están haciendo? Despierten, porque la temporada se acabará si no lo hacen’. Eso fue todo”, describió Wiley. “Allans nos dio un gran discurso en el medio tiempo. Fue inspirador, de la manera que lo necesitábamos. Sabíamos que teníamos eso dentro de nosotros. En la primera mitad simplemente no lo demostramos, pero en la segunda mitad salimos con hambre”, añadió Holland.

El séptimo juego de la final del BSN entre los Santeros y los Vaqueros será este domingo en el Coliseo Rubén Rodríguez. Allí, Bayamón solo ha perdido tres veces en las últimas dos postemporadas. El partido será transmitido por Telemundo y todas las plataformas digitales de la liga.