Y es que por primera vez en la historia, habrá tres séptimos juegos  en una misma jornada con los Hawks de Atlanta visitando a los Pacers de Indiana, los Grizzlies de Memphis haciendo lo propio ante el Thunder de Oklahoma City y los Clippers de Los Ángeles recibiendo a los Warriors de Golden State.

De los seis, solo el Thunder es respaldado por la historia con marca de 1-0 en juegos decisivos al ganarle precisamente a Memphis en el 2011 en una situación similar.

 Y a todas luces, el destino parece que le sonreirá nuevamente, pues la NBA suspendió ayer al delantero de Memphis,  Zach Randolph, para dicho partido debido a un puño lanzado al centro neozelandés Steve Adams en el sexto desafío efectuado el jueves. Para colmo, el base de los Grizzlies, Mike Conley, podría perderse el partido debido a una lesión de hamstring.

 Luce bien Indiana

 Otro equipo para el cual los planetas parecen alinearse son los Pacers de Indiana frente a los sorpresivos Hawks. Aunque la marca histórica de los Pacers en séptimos partidos es de 2-4, incluyendo la eliminación ante el Heat de Miami en el 2013, la de los Hawks es mucho peor.

Atlanta está 0-8 en su historia en séptimos partidos, siendo el más reciente en 2008, cuando los eventuales subcampeones Celtics de Boston apalearon a la tropa liderada entonces por Joe Johnson y Josh Smith al son de 95-66, en Boston.

Quizás el séptimo juego más recordado por los Hawks es el de 1988 en Boston, cuando 47 puntos de Dominique Wilkins no fueron suficientes en revés, 118-116, ante unos Celtics que contaron con 34  de Larry Bird y 33 de Kevin McHale.

Para esta ocasión hay otros protagonistas, pero al menos los Pacers estarán completos al no ser suspendido Paul George por salir del banco durante el altercado entre Mike Scott y George Hill el jueves.

En el caso de los Clippers, estos tienen marca de 1-2 en séptimos partidos y los Warriors tienen 3-3, pero no van a un juego decisivo desde 1976.