José Alvarado se quedó sin palabras para describir la emoción que sintió al llegar el jueves al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín con el trofeo Larry O’Brien, luego de ganar hace casi dos semanas las Finales de la NBA con los Knicks de Nueva York.

El armador de raíces puertorriqueñas fue recibido por la gobernadora Jenniffer González y leyendas del deporte como Félix “Tito” Trinidad, Carlos Beltrán, Carlos Arroyo, además del exponente del género urbano Daddy Yankee.

Allí, González le hizo entrega de la Medalla de la Gobernadora, una de las más altas distinciones que concede el Estado Libre Asociado de Puerto Rico a ciudadanos destacados en distintos ámbitos de la sociedad.

“Lo primero que quiero decir es gracias por haber hecho todo esto. Es un momento muy especial para mí. Solo ver el amor y el apoyo que me dan me motiva a seguir adelante para alcanzar mis sueños”, dijo Alvarado en una conferencia de prensa ante las miradas de Trinidad, Beltrán y Arroyo.

“No se imaginan lo que significa para mí tener a estas leyendas al frente mío en estos momentos. Solo haber estado aquí significa mucho para mí. De pequeño, muchas personas me dijeron que no llegaría a nada. Continué escuchando esas palabras a lo largo de mi camino, pero ahora puedo decir que soy un campeón de la NBA”, continuó.

El canastero, de 28 años y 6’0” de estatura, nació y se crió en Brooklyn, Nueva York, pero tiene raíces boricuas por su padre, quien lleva su mismo nombre. Con el cetro de los Knicks, se unió a Alfred “Butch” Lee y José Juan Barea en la exclusiva lista de jugadores boricuas con un anillo de la NBA.

A pesar de que su madre, Odilia Martínez, es de ascendencia mexicana, Alvarado siempre ha dejado claro su orgullo por su sangre puertorriqueña. Por ello, forma parte de la Selección Nacional, a la que ayudó a clasificar a los Juegos Olímpicos de París 2024 y con la que verá acción en la tercera ventana clasificatoria a la Copa del Mundo FIBA 2027 el 3 y 6 de julio.

“Represento a la isla de la que vengo y que amo. Desde pequeño sabía que quería representarla de la mejor manera posible cuando creciera. Cuando tuve la oportunidad de jugar con el Equipo Nacional, no lo pensé dos veces. Carlos (Arroyo, gerente general) me dijo que tenía la camisa lista si la quería y le dije que la quería”, compartió Alvarado, quien declaró que su próxima meta es ganar una medalla en un torneo FIBA con Puerto Rico.

El armador ha pasado las últimas semanas celebrando el primer cetro de los Knicks en 53 años como quizá ningún otro jugador de la plantilla de Nueva York. Antes de conquistarlo, bromeó en un podcast que estaría ebrio por ocho días consecutivos. Aseguró que no quería desperdiciar la oportunidad de festejar un logro que pocos jugadores alcanzan en la NBA.

José Alvarado durante una conferencia de prensa en el aeropuerto Luis Muñoz Maríz.
José Alvarado durante una conferencia de prensa en el aeropuerto Luis Muñoz Maríz. (Ramón “Tonito” Zayas)

“Celebrar por ocho días corridos fue algo que definitivamente hice. Es algo que quieres disfrutar y no dar por sentado. Festejé, pero ya estoy bajando revoluciones. Tengo que volver a ser yo y seguir trabajando fuerte, y eso es lo que estoy haciendo”, comentó el jugador a preguntas de Primera Hora.

Asimismo, habló sobre la oportunidad que le dieron los Knicks de traer el cotizado trofeo Larry O’Brien a Puerto Rico, a diferencia de José Juan Barea, quien fue recibido en 2011 con una caravana después de conquistar el campeonato con los Mavericks de Dallas. Según el canastero, la organización de Nueva York entendió la importancia que tenía para él pasear por las calles de San Juan con su gente.

“Era muy importante para mí traer el campeonato a la isla. Ellos sabían lo que significaba esto para mí. Es una oportunidad de poder devolverle el cariño que me da la isla a la que represento. Fueron claros en el proceso de que harían lo que fuera para ayudarme a hacerlo posible”, relató el armador.

José Alvarado junto a Carlos Arroyo y Félix "Tito" Trinidad en su caravana tras ganar el campeonato de la NBA con los Knicks.
José Alvarado junto a Carlos Arroyo y Félix "Tito" Trinidad en su caravana tras ganar el campeonato de la NBA con los Knicks. (Ramon "Tonito" Zayas)

Alvarado puso su nombre en el Draft de la NBA 2021, pero no fue seleccionado por ningún equipo. Sin embargo, meses después firmó con los Pelicans de Nueva Orleans, franquicia a la que perteneció por cinco temporadas hasta que fue cambiado a los Knicks en febrero de este año. Nunca se imaginó que meses después tendría el trofeo Larry O’Brien a su lado.

“Nunca imaginé que esto pasaría. Si me hubieran dicho hace cinco años que sucedería, habría dicho que estaban locos. Haber sido traspasado a la ciudad en la que crecí y ganar el campeonato es una bendición”, sostuvo el jugador.

La caravana de Alvarado salió del aeropuerto en dirección al Distrito T-Mobile, donde será organizada una fiesta de pueblo abierta al público a partir de las 2:30 p.m. Al siguiente día, el canastero ofrecerá unas clínicas de baloncesto en La Perla.

El presidente de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico (FBPUR), Yum Ramos, confirmó a este medio que Alvarado permanecerá en la isla para prepararse junto al Equipo Nacional de cara a la tercera ventana clasificatoria a la Copa del Mundo. El seleccionado partirá el 30 de junio a Canadá para su primer de dos compromisos.