Cuando se habla de los mejores dos jugadores en la NBA en este momento, sin duda alguna resaltan Kevin Durant y LeBron James como el dúo que domina la conversación.

Sin embargo,  ¿por qué Durant parece  caerle  bien a todo el mundo,  mientras que James es venerado por algunos y odiado hasta la  saciedad por otros?

Varios factores podrían haber influenciado esas pasiones opuestas en los fanáticos del baloncesto de la NBA, comenzando por la atención mediática nauseabunda que ha tenido James desde sus días como jugador de escuela superior, donde se le atribuía el  slogan de “el próximo Michael Jordan” antes de que entrara a la liga en el 2003.

Desde ese entonces, algunos fanáticos leales a Jordan vieron eso como una afrenta, particularmente por el hecho de   que James llegó a la liga usando el número 23,  y hasta imitó su rutina de lanzar tiza al aire  al inicio de sus partidos.

Eso sin mencionar su autoproclamación como “el Rey” (King), su mudanza al Heat de Miami para montar un trabuco tras fallar en lograr un título  por su cuenta con los Cavaliers de Cleveland, y su posterior promesa de que ganaría seis anillos en Miami.

Aunque James no sea una mala persona, esa percibida altanería y falta de lealtad le sumaron más detractores aún.

Por su parte, Durant ha mantenido un proceder humilde, siempre ha sido un jugador del Thunder de Oklahoma City (antes SuperSonics de Seattle), nunca se ha puesto apodos, no alardea de sus talentos y deja que su juego en cancha hable por él.

Sin la fanfarria que ha gozado James, Durant ha puesto números comparables por los pasados tres años, permaneciendo nariz con nariz al lado de quien ha sido el  Jugador Más Valioso de la liga en los pasados dos años.   En esta temporada,   luce que por fin Durant  logrará rebasarlo, pues  lidera  la liga en anotaciones (31.2 puntos por juego) y el Thunder, al  momento, tiene la mayor cantidad de  victorias  (43-12).

A esto se le agrega que Durant es un asesino en el clutch y  que nunca le huye al tiro grande para ganar, algo que ha sido una espina en la carrera de James, quien muchas veces ha preferido hacer el pase a otro colega que  asumir su responsabilidad como líder.

 Y eso también ha sido percibido como una actitud cobarde cuando se le compara con otros canasteros de sangre fría como lo era Jordan y como lo es Durant actualmente.

¿Qué cree usted? ¿Cuál es su opinión de Durant y de James?