¡Llegó la hora cero! Los Vaqueros y Santeros definirán el campeonato del BSN en un séptimo juego
Bayamón quiere revalidar, a la vez que Aguada busca apenas el segundo título en su historia.
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La final del Baloncesto Superior Nacional (BSN) entre los Vaqueros de Bayamón y los Santeros de Aguada se decidirá este domingo en un séptimo juego, las dos palabras que más emoción despiertan entre los fanáticos del deporte.
Un Coliseo Rubén Rodríguez lleno a capacidad será testigo del desenlace de la octava final que se extiende a siete partidos desde que la llamada “liga más dura” implantó el formato de cancha local en 2002.
Antes de eso, los séptimos juegos de las finales del BSN se llevaban a cabo en instalaciones neutrales, pero este cambio le trajo una ventaja a los equipos locales que se ha visto reflejada en los resultados.
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Seis de los siete anfitriones en ese periodo se proclamaron campeones, con excepción de uno: Bayamón en 2010. Aquellos Vaqueros liderados por su ahora dirigente, Christian Dalmau, vieron a los Capitanes de Arecibo celebrar el cuarto campeonato de su historia en su cancha.
16 años después, Bayamón corre el mismo riesgo tras permitir el viernes un avance de 22-1 con el que Aguada completó una épica remontada para ganar 82-76 en el Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado y llevar la serie a un partido decisivo.
Rafael “Pachy” Cruz, quien ahora funge como entrenador de los Santeros, era el armador titular de esos Capitanes que se adueñaron del “Rancho” hace 16 años. Cruz sabe mejor que nadie lo que Aguada necesita para ganar en la carretera cuando la temporada de ambos equipos está en juego y confía en que sus canasteros también.
“Un juego siete es algo que todo el mundo quiere evitar. La bola es redonda y uno nunca sabe. Obviamente, ellos están en su casa y allí juegan de una manera acelerada con mucha intensidad”, dijo Cruz en un aparte con la prensa después del triunfo en Aguada.
“Ellos están listos. Yo creo que para tú prepararte para un juego no hay nada mágico. Es simplemente ver el crecimiento del grupo. Hemos logrado cosas espectaculares, así sea empezando bien o lento. Ya sabemos lo que tenemos que hacer”, abundó.
La última final del BSN que se definió en un séptimo partido fue la del 2024 entre los Criollos de Caguas y los Osos de Manatí. Caguas alzó el segundo cetro en su historia frente a sus aficionados en el Coliseo Roger Mendoza. Ni los Criollos ni los Osos han vuelto a ese escenario desde entonces.
“Un juego siete lo puede ganar cualquiera”, comentó Rigoberto Mendoza, refuerzo de los Santeros. “He jugado varios. No tengo el conteo exacto, pero sé lo que se siente. Es diferente. Ahí tú sales a jugar con el corazón, te olvidas de todo y es lo que Dios quiera que suceda”, continuó.
Para llegar hasta este punto, Aguada atravesó un camino que parecía imposible de recorrer. Luego de perder los primeros dos partidos de la final, los Santeros empataron la serie con dos victorias consecutivas, incluyendo una en Bayamón.
Los Vaqueros, en cambio, respondieron el miércoles con un amplio triunfo para retomar el control de la serie. Bayamón tuvo la oportunidad de alzar el viernes su decimoctavo título, pero desperdició una delantera de 48-32 entrando a la segunda mitad.
Los dirigidos por Dalmau fueron superados 50-28 en los últimos dos parciales del desafío, y Aguada mantuvo viva su mágica temporada con una remontada que ni los mejores guionistas de Hollywood pudieron imaginar.
“Creo que si uno pudiera escribir una novela de los Santeros nadie la hubiese escrito de esa manera. Yo tengo ventaja porque los veo trabajar y no me sorprenden cosas que nosotros podemos hacer. Es que nosotros creamos el uno del otro y este grupo se ha unido de una manera increíble. Tenemos 40 minutos más para hacer algo muy especial”, sostuvo Cruz.
Los Vaqueros han perdido cinco veces en el Coliseo Rubén Rodríguez esta temporada. Dos de esos reveses fueron en la postemporada, etapa en la que Bayamón no cayó como local en un solo encuentro el año pasado. Para ganar por segunda ocasión allí, Aguada necesitará otra enorme actuación de Mendoza, quien lideró el viernes su ofensiva con 24 puntos.
“Los vamos a esperar con la misma intensidad que ellos salen cuando juegan en su cancha. Demostramos que también podemos jugar a la misma intensidad… La gente no nos daba para estar donde estamos hoy en día, pero le hemos demostrado a todo el mundo que estaba equivocado”, aseguró el importado dominicano.
“Lo más difícil siempre es cerrar una serie y más cuando se trata de una final como esta en la que se está jugando con tanta intensidad. Una ventaja de 10 o 15 puntos no te garantiza que tú vas a ganar juegos y más cuando es en la primera mitad. No puedes dormirte”, abundó.
Mendoza ha sido la bujía ofensiva de los Santeros a lo largo de la final, con un promedio de 16.5 puntos, 5.5 asistencias y 5.0 rebotes por cotejo. Por los Vaqueros, Jassel Pérez figura como el mejor anotador con una media de 18.6 puntos, 5.6 asistencias y 4.8 rebotes por desafío.
Si el “Rey del Pop” aparece en el partido decisivo, Bayamón se convertiría en el primer equipo que revalida como campeón desde los Leones de Ponce en 2014 y 2015. También marcaría el cuarto título de los Vaqueros en las últimas 10 temporadas del BSN. Ningún miembro de los campeones defensores estuvo disponible para hablar con la prensa el viernes.
Los datos utilizados de la historia de los séptimos juegos en las finales del BSN desde 2002 fueron provistos a Primera Hora por Luis Modestti.


