Desde que ganaron el campeonato como los Santeros de Aguada en el 2019, la franquicia hoy conocida como los Cariduros de Fajardo ha estado en la postemporada cada año, pero no ha logrado completar la ruta para regresar al trono del Baloncesto Superior Nacional (BSN).

Después de la eliminación del 2022 en siete juegos ante los Leones de Ponce en cuartos de final, la administración de los Cariduros decidió dar un paso atrás, evaluarlo todo y comenzar a tomar medidas para tratar de romper la cadena de años sin corona.

“La realidad es que estamos buscando engranar y conseguir la fórmula que nos devuelva a lo que fuimos en 2019. Todos saben que hemos estado en la puerta de llegar al campeonato o a la final otra vez en los pasados años”, dijo el gerente general del equipo, Joel López. “Siempre sentimos que nos ha faltado esa ficha necesaria para llegar. Así que nos sentamos con el dirigente (Allans Colón) y él tomó la decisión de renovar todo su equipo de trabajo”.

De esa manera, los Cariduros cambiaron a los asistentes de Colón y llegaron el exasistente de los Mets, Jorge Otero, y el exjugador y comentarista Javier Rolón para ayudar al piloto junto a Jean Serrano. Pero no solamente son ellos dos los nuevos, pues, según López, el ‘trainer’, la persona que hace los videos, la que hace el scouting y todo el cuerpo de apoyo es nuevo.

“Llegamos a la conclusión que había que mejorar un poco lo que eran sus ayudantes, las personas que le estaban dando el coaching necesario. Que le llegaran a los jugadores, dentro de la cancha, fuera de la cancha y en el camerino. Y se tomó la decisión de una renovación total, porque nuestra meta no es competir, es llegar al campeonato, por lo que seguimos trabajando duro para lograr nuestra meta”, dijo López.

Este indicó que en el róster del equipo, que inició sus prácticas el miércoles, la necesidad es diametralmente opuesta.

Al momento no hay espacio para hacer movimientos y López no tiene problema con eso, pues entiende que su núcleo de jugadores jóvenes es uno de los más prometedores del BSN, y a ese grupo le acaban de agregar a los novatos escogidos en la primera ronda del sorteo, Dimencio Vaughn y Jase Febres.

“Tenemos tres armadores, tres escoltas, dos delanteros pequeños y dos delanteros fuertes y centros tenemos tres incluyendo al refuerzo… Tenemos un núcleo de 18 con el que nos sentimos completos y llenos. Estamos muy cómodos con lo que tenemos”, sostuvo.

En el inicio de las prácticas estuvieron Vaughn, Febres y Chris Brady, así como Kevin Maura, Juan Pablo Piñeiro, Eric Ortiz y Piwi García.

“Los que están por terminar fuera son Manny Camper, que estaría por llegar la primera semana del torneo. Emmy Andújar, que se incorporará tan pronto termine en la Liga de Campeones con Nicaragua; Alex Abreu está en Francia y esperamos que llegue a tiempo; y la espera de todos los años, que no me preocupa porque yo sé que es el ‘push’ del final, John Holland. Que no se me olvide al centro Arnaldo Toro que está terminando en Bulgaria”, resumió.

En cuanto a los refuerzos, dijo que la meta es repetir a los del año pasado, comenzando con Victor Rudd, quien una vez más cumple compromisos en la liga de Uruguay.

López dijo que para la posición de centro ha analizado varias opciones y trabajan con los agentes de un jugador elite que nunca ha jugado en Puerto Rico y vendría de la Euroliga. No quiso revelar el nombre debido a que el contrato aún no ha sido firmado.

Igual sucede con la posición de delantero fuerte, la cual también esperan llenar con un importado que aún no ha firmado.

“Nos vamos con un cuatro y un cinco. Y esperamos poder anunciarlos esta semana”, finalizó López.