No es un secreto: los Lakers no son competitivos sin LeBron James y Anthony Davis en cancha.

Con ambas estrellas ausentes por lesiones y sin fechas de regreso, los campeones defensores de la NBA van en picada en la tabla de posiciones de la Conferencia Oeste, jugando en modo de supervivencia cuando resta por jugar más de un mes de temporada regular.

Davis no juega desde el pasado día de San Valentín debido a complicaciones en la pantorilla y en el tendón de Aquiles. James, por su parte, cayó lastimado en la cancha luego de doblarse el tobillo derecho al tropezar con el jugador Solomon Hill en una jugada contra los Hawks de Altanta el pasado sábado 20 de marzo.

Desde entonces, los Lakers juegan para 4-5 sin James, líder del quinteto en puntos, asistencias y rebotes, y tienen récord de 11-12 sin Davis. De estar entre los primeros dos equipos del Oeste, Los Ángeles, milita en estos momentos en el quinto puesto (32-19), asechado por los Trail Blazers de Portland (30-20) y los Mavericks de Dallas (28-21).

Bajar y quedar en el séptimo puesto los obligaría a jugar un torneo ‘play-in’ contra el octavo para el derecho al encasillado.

Ausentes sus dos armas ofensivas principales, el dirigente Frank Vogel ha tenido que ingeniárselas con el talento disponible. El protagonismo ha caído en el armador Dennis Dennis Schroder y en el centro y vigente Sexto Hombre del Año de la NBA, Montrezl Harrell. Estos promedian 15.2 puntos y 14.2 puntos, respectivamente, pero a pesar de su aportación no logran mantener a los Lakers como un súper equipo.

Donovan Mitchell del Jazz de Utah impulsa contra el alero de los Lakers de Los Ángeles Kyle Kuzma.
Kyle Kuzma, aquí en gestión defensiva, ha sido una de las voces que ha debido sacar la cara por los Lakers.

El joven escolta Kyle Kuzma es la tercera voz ofensiva con media de 12.8 unidades. Durante la emergencia, los Lakers han conseguido victorias contra equipos alicaídos y marcas por debajo de .500 como Cleveland, Orlando, Sacramento y Toronto.

Además, contrataron al centro Andre Drummond, quien de inmediato se contagió con la macacoa de lesiones en su debut con una lastimadura en el dedo gordo del pie contra los Bucks de Milwaukee. Se perdió los tres encuentros siguientes.

Contando el encuentro del miércoles frente a Miami, a los Lakers le restan 21 juegos en el calendario. Diez de estos compromisos son con equipos que tienen marcas positivas (Brooklyn, dos ante Utah, y dos ante Dallas). La semana del 3 al 9 de mayo será crucial con citas ante Denver, Clippers, Portland y Phoenix.

Haber tenido un sólido arranque de temporada con James y Davis, sin embargo, quizá los ayude a no perderse la postemporada si logran salir airosos frente a los rivales mediocres hasta el 16 de mayo, último día de la temporada regular.