Los Vaqueros buscan repetir la historia ante unos Gigantes al borde de la eliminación: “Hay que defender la casa”
El dirigente Christian Dalmau repasa la semifinal de la Conferencia A, la identidad defensiva de Bayamón y la salida de Jae Crowder.

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La historia podría repetirse este viernes. Por segunda temporada consecutiva, los Vaqueros de Bayamón tienen a los Gigantes de Carolina-Canóvanas al borde de la eliminación en la semifinal de la Conferencia A del Baloncesto Superior Nacional (BSN).
Esta vez, no sacarán las escobas, pues la posibilidad de una barrida quedó descartada con la victoria de los Gigantes en el primer juego. Sin embargo, los Vaqueros tienen la oportunidad de cerrar la serie este viernes cuando reciban a Carolina-Canóvanas en el Coliseo Rubén Rodríguez con una cómoda ventaja de 3-1.
“Son siete juegos y es el primero que gane cuatro. Tenemos que ir juego a juego. El próximo es en casa y hay que defender la casa. Ganar como visitante en una serie es grande, pero hay que defender la cancha local, que fue lo que no hicimos en el primer juego de la serie”, dijo el dirigente de Bayamón, Christian Dalmau, después del partido.
“Ellos saben que pueden ganar en nuestra casa, así que hay que buscar la manera de defender la casa el viernes. Yo creo que en esto hay que pensar que son siete juegos y es el primero que gane cuatro. Ahora estamos 3-1 y tenemos una buena oportunidad de cerrar”, abundó.
Los Vaqueros sufrieron su primera derrota como locales en las últimas dos postemporadas en el inicio de la semifinal de la Conferencia A del BSN. Fue un golpe que pudo haber sacudido a cualquier equipo, pero los campeones defensores respondieron con tres triunfos consecutivos, incluyendo dos en la carretera, para tomar la ventaja de la serie.
Quizá la clave de esta reacción ha sido la abrumante defensa de Bayamón, que no ha permitido a los Gigantes anotar más de 78 puntos a lo largo de la serie. Carolina-Canóvanas fue el sexto mejor equipo ofensivo en la temporada regular con un promedio de 92.4 unidades por juego. Tampoco ha sido una semifinal de grandes marcadores para Bayamón, ya que únicamente rebasó los 78 puntos el lunes, cuando sumó 101 en el tercer partido.
“Creo que estos marcadores con cifras bajas se deben a la defensa. Creo que los dos equipos han jugado defensivamente a un buen nivel. Nosotros sabemos que tenemos que defender para tener opciones de ganar, pero dentro de eso hay que buscar la manera de tener un poquito de más ritmo ofensivo, que lo tuvimos en el último juego en casa”, indicó Dalmau a este diario.
Sin un trío de refuerzos de lujo como el que conformaron Danilo Gallinari, JaVale McGee y Chris Duarte en el pasado torneo, los Vaqueros construyeron una identidad defensiva que les permitió terminar esta temporada en la primera posición de la Conferencia A con marca de 22-12. Bayamón fue el equipo que menos puntos permitió en la fase regular, con un promedio de apenas 84.1 por juego.

La sorpresiva salida de Crowder
Los campeones defensores ahora se apoyan en un trío de importados compuesto por Jassel Pérez, Damian Jones y Chris McCullough, quien llegó en sustitución de Jae Crowder en plena semifinal de la Conferencia A. Crowder salió abruptamente de los Vaqueros al inicio de la postemporada “por razones ajenas” a la voluntad de la organización, una decisión que tomó por sorpresa a Dalmau.
“No sé nada de eso. Mi trabajo es dirigir. A mí me notificaron lo que pasó con él. Yo no sé más nada. Yo me enfoco en los jugadores que tengo de frente. A todos nos tomó por sorpresa, pero eso fue una decisión que él tomó y le dejó saber a la administración. Lo que hicimos fue movernos a buscar otro refuerzo porque no teníamos tiempo para lamentar”, contó el dirigente de Bayamón.
McCullough, de 31 años y 6’10” de estatura, debutó con 21 puntos y 10 rebotes en el segundo juego contra Carolina-Canóvanas. Además, promedia 11 unidades y 8.3 capturas en los tres partidos que ha disputado con los Vaqueros. Es el séptimo refuerzo que contrata Bayamón esta campaña, luego de no hacer ni un solo cambio de importados en la anterior.
“Aunque tú tengas tus refuerzos, siempre tienes que estar pendiente de qué jugadores están disponibles porque se te puede lastimar cualquiera en una serie y puedes necesitar a uno en cualquier momento”, comentó el técnico.
“Es un jugador nuevo integrándose a un equipo que lleva junto toda la temporada. Nosotros tenemos que buscar la manera de aglutinarlo. Nosotros tenemos un sinnúmero de jugadas y se pierde un poco porque es nuevo. En esa parte hay trabajo, pero no somos el primero ni el último equipo al que le pasa esta situación”, continuó.
“Tenemos tres juegos más”
Por otro lado, George Conditt IV, centro titular de los Gigantes, atribuyó los bajos marcadores de la serie al buen desempeño defensivo de ambos equipos. No obstante, señaló que el quinteto del entrenador Carlos González debe salir con mayor enfoque y agresividad en el próximo partido si quiere salir con vida de Bayamón.
“Ambos equipos son buenos defensivamente. En el caso de nosotros, tenemos que estar en modo ataque para ganar el siguiente juego. Nada nos ha pasado en estos últimos juegos. Estas derrotas recaen en nosotros. Somos la causa de esto por los errores que cometemos”, expresó Conditt IV luego del revés en Canóvanas.
“Tenemos tres juegos más. Ese fue el mensaje que dijo después del juego: ‘Tenemos tres juegos más’. Pero tenemos que ganar uno y tomar un partido a la vez”, agregó.
Conditt IV y Tremont Waters han sacado la cara por Carolina-Canóvanas en esta serie. Conditt IV promedia un doble-doble de 13.5 puntos y 10.8 rebotes, mientras que Waters ha sido el mejor anotador del conjunto carolinense con 18 unidades por encuentro. Los refuerzos de los Gigantes, en cambio, no han respondido al nivel esperado en esta semifinal.
Jaylen Nowell, quien fue el líder anotador durante la temporada regular, suma 12.5 puntos por desafío, mientras que Hunter Tyson tiene una media de 6.5 y Scottie James de 3.0. Este último fue reemplazado por DeAndre Williams en el cuarto juego debido a su bajo desempeño en la serie, pero el nuevo importado tampoco tuvo un impacto en su debut al solo anotar siete unidades en 12 minutos de acción.



