Los Vaqueros viajan a Aguada con el sueño de regresar a Bayamón con su decimoctavo campeonato
Los dirigidos por Christian Dalmau tendrán esta noche la oportunidad de cerrar la final del BSN en el Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado.
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Bayamón. Dicen que ganar un juego de eliminación es una de las tareas más difíciles en la postemporada, y más aún cuando es en la carretera.
Eso es precisamente lo que intentarán hacer los Vaqueros de Bayamón cuando viajen el viernes al Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado para enfrentar a los Santeros de Aguada en el sexto partido de la final del Baloncesto Superior Nacional (BSN).
Los Vaqueros vienen de imponerse cómodamente 97-79 en el Coliseo Rubén Rodríguez, luego de perder los dos desafíos anteriores para tomar ventaja de 3-2 en la serie.
Bayamón salió agresivo y anotó 33 puntos en el primer parcial para aferrarse a la delantera desde temprano, y ahora está a ley de un triunfo para añadir a sus vitrinas el decimoctavo campeonato de su historia.
“Es bueno que la bola haya entrado y ellos (Vaqueros) sientan esa confianza, pero la bola entró porque tomamos mejores tiros. Creo que ellos (Santeros) estaban defendiendo muy bien y nosotros forzamos muchos tiros. Eso no nos ayudó, pero pienso que hoy (miércoles) entendimos que tenemos que jugar en equipo para tener opciones de ganar”, dijo el dirigente de los Vaqueros, Christian Dalmau, en un aparte con la prensa.
Bayamón tiene dos turnos al bate para revalidar como campeones. Si no ganan el viernes, los Vaqueros recibirán el domingo a los Santeros en el Coliseo Rubén Rodríguez para un séptimo y decisivo juego. Dalmau, en cambio, no está pensando en la posibilidad de llegar a un séptimo partido.
“Uno tiene que ir juego a juego. Yo siempre les he dicho a ellos que esto es una serie de siete juegos y uno tiene que ir partido a partido, viendo qué pasa. El juego cinco se acabó y ahora tenemos que enfocarnos en el juego seis. Dependiendo de lo que pase allá, uno entonces piensa en el juego siete”, comentó el entrenador de Bayamón.
La última serie final del BSN que se extendió a siete desafíos fue la de 2017 entre los Piratas de Quebradillas y los Capitanes de Arecibo. Bajo la dirección de Carlos González, los Piratas ganaron como locales el séptimo encuentro en el Coliseo Raymond Dalmau. Dalmau y los Vaqueros también tendrían ventaja local, pero no quieren correr ese riesgo, a sabiendas de que en un séptimo juego cualquier cosa puede suceder.
“Un juego siete es de nadie. Creo que todos los juegos son diferentes. Por eso, uno tiene que ir juego a juego. Ahora es enfocarnos en tener un buen juego allá (Aguada) para darnos la oportunidad de ganar. La ventaja que tenemos es que, si hay un juego siete, sería en casa, pero a la hora de la verdad es juego a juego”, opinó el técnico.
Clave la producción de McCullough
Jassel Pérez volvió a ser el referente ofensivo de Bayamón en la victoria sobre Aguada con 25 puntos, seis rebotes y seis asistencias. Esto ya es habitual en el apodado “Rey del Pop”, pero la sorpresa fue la aportación de Chris McCullough, quien regresó al cuadro titular después de salir del banco en los últimos dos juegos y sumó 25 puntos.
El partido marcó apenas la tercera ocasión en que McCullough superó los 20 puntos en la postemporada desde que se integró a los Vaqueros. Terminó con 21 puntos en el segundo juego de la semifinal de la Conferencia A ante los Gigantes de Carolina-Canóvanas y con 22 en el tercer desafío de la final de la Conferencia A frente a los Criollos de Caguas. Bayamón salió victorioso de ambos encuentros.
“Para nosotros es importante esa producción (de Chris McCullough) para que libere un poco a Jassel y a Damian (Jones), y nosotros jugar un poco más libre. Entendemos que es colectivo. Creo que todo el mundo tiene que aportar en grande para que nosotros tengamos opción de ganar. Chris nos ayuda mucho cuando viene anotando. Pienso que abre un poco más la cancha”, sostuvo Dalmau.
Contra la pared los Santeros
Por su parte, el dirigente de los Santeros, Rafael “Pachy” Cruz, regresa al oeste con la misión de repetir la hazaña del domingo y volver a defender su casa, el Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado. Los Santeros, sin embargo, se encuentran en una posición similar a la de Caguas, que perdió como visitante el quinto juego de la final de la Conferencia A y luego fue eliminado como local en el sexto ante Bayamón.
“Estamos contra la pared. Es jugar intenso por 40 minutos. Ellos hicieron lo propio y nos toca a nosotros subir la intensidad para proteger la casa. Es complicado. Ellos sabían que necesitaban esa intensidad. Nosotros sabíamos que, si no igualábamos esa intensidad, podía suceder esto. Nada, es aprender de este juego, estudiar lo que estábamos haciendo e igualar esa intensidad”, expresó Cruz.
En la derrota, Joel Soriano anotó 18 puntos y Jacob Wiley añadió 14. Rigoberto Mendoza, en cambio, fue limitado a cuatro puntos tras encestar solo dos de sus cuatro tiros de campo. Venía de registrar 22 puntos en Aguada, pero esta fue la primera vez en lo que va de la serie que ni siquiera llegó a doble dígito en anotación.
“Hemos movido el balón de una manera efectiva toda la temporada. Yo creo que por eso estamos aquí. Esta vez, esa intensidad de Bayamón nos limitó ese movimiento de balón de lado a lado que nos ayuda a conseguir canastos más fáciles”, explicó el entrenador de los Santeros.
“Es tratar de facilitarle el juego (a Rigoberto) para que sea más efectivo. Las exigencias que le hemos pedido (a Rigoberto) en ambos lados de la cancha no son nada fáciles, pero él es un guerrero”, agregó.
Por otro lado, el director de operaciones de Aguada, Allans Colón, informó la noche del miércoles a Primera Hora que Antonio Ralat se perderá el resto de la final tras sufrir una fractura en el pie izquierdo durante el pasado encuentro en Bayamón. La baja de Ralat representa un duro golpe para los Santeros, ya que es uno de los mejores jugadores de su banco gracias a su fina puntería y su incómoda defensa.


