CHICAGO —Dwyane Wade y Jimmy Butler fueron relegados al banco de suplentes de los Bulls de Chicago para el partido del viernes contra el Heat de Miami — el ex equipo de Wade — como castigado por cuestionar la entrega de sus compañeros tras una derrota.

"A raíz de lo ocurrido la pasada nada, consideramos que era apropiado hacer el cambio", dijo el entrenador Fred Hoiberg al anunciar la decisión unos 90 minutos previo al inicio del partido contra Miami.

Paul Zipser y Doug McDermott quedaron como titulares.

"No importa que no me toque ser titular", dijo Butler. "Aún tengo que cumplir con el trabajo de siempre, ayudar a que el equipo gane. Ya nada me sorprende".

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Previo al entrenamiento matinal del viernes, los jugadores se reunieron para calmar la situación luego que Rajon Rondo replicara a Wade y Butler en un mensaje en su cuenta de Instagram el jueves. Se percibió una tregua tensa entre los tres líderes del atribulado equipo, que ahora tienen que responder a cuestionamientos sobre si se pueden llevar bien, y no solo por sus malos resultados recientes.

Rondo señaló que "definitivamente" tuvo que salir en defensa de los jugadores jóvenes del equipo luego que Wade y Butler descargaron duras críticas contra sus compañeros tras una dura derrota ante los Hawks de Atlanta. Rondo reprochó la actitud de las dos estrellas e insinuó que ambos no acatan la autoridad de Hoiberg en cuanto a la táctica. El entrenador lo negó.

Wade insistió que no tiene "problemas" con Rondo. Pero también enfatizó que no se arrepiente de sus comentarios tras la derrota el miércoles.

Butller señaló que tampoco tiene diferencias con Rondo, y que éste tiene todo el derecho de expresar su sentir.

"Me gusta. Me gusta la polémica", apuntó Butler.

Los tres jugadores recibieron multas por parte del equipo, pero no fueron suspendidos.

"Nosotros no funcionamos así", afirmado el gerente general Gar Forman sobre el revuelo. "Es algo totalmente inadmisible, y le hemos dejado dicho a los jugadores involucrados que eso es inadmisible. No necesitamos una distracción como esta. Creo que afecta al crecimiento del equipo. Nos reunimos con los jugadores que se pronunciaron y es algo que hemos lidiado en forma interna".

Forman habló durante 90 segundos, pero no respondió a preguntas.

La polémica es la más reciente complicación de un equipo a la deriva. Los Bulls iniciaron la jornada como ocupantes del octavo puesto de la Conferencia del Este con marca de 23-24 tras perderse los playoffs por primera vez desde 2008.