Carolina. Ganó Quebradillas, se eliminó Carolina y se formó el motín... otra vez.

Peter John Ramos consiguió 33 puntos y 17 rebotes y los Piratas de Quebradillas borraron una desventaja de 15 puntos en el cuarto parcial para vencer a los Gigantes de Carolina, 84-75, y eliminarlos de la serie semifinal del Baloncesto Superior Nacional (BSN) frente a cerca de 3,500 fanáticos en el coliseo Guillermo Angulo.

El partido, sin embargo, no estuvo exento de trifulcas dentro y fuera de la cancha al concluir el desafío.

Fanáticos de ambos equipos se vieron involucrados en otra escaramuza y, en esta ocasión, fue necesaria la intervención de la Policía para dispersar a los tumultuosos.

Al principio, todo indicaba que los fieles de los Gigantes se irían contentos a casa tras dominar el desafío por los primeros tres parciales sin los servicios de su estelar canastero Alejandro “Bimbo” Carmona y el importado Donnell Harvey, ambos suspendidos.

Desplegaron una férrea defensa, un juego alegre en transición, y habían logrado neutralizar casi todo el partido a su verdugo Shawn Redhage gracias al examen físico de Kennel Sánchez, Antonio "Puruco" Látimer y Rodney White cada vez que tuvieron su turno defensivo frente al refuerzo de los Piratas, protagonista del incidente con Carmona en el desafío anterior de la serie.

Todo marchaba bien para Carolina hasta que Filiberto Rivera les dio ventaja de 66-51 con 9:05 por jugar. De ahí en adelante, la tortilla se viró y fue todo Quebradillas.

Redhage atinó un “tapeo” ofensivo, seguido de cestas por parte de Cliff Hammonds y Joel Jones en un avance de 15-4, y los Piratas se acercaron 68-66 restando seis minutos en el pizarrón.

La casa se les caía encima a los Gigantes y la defensa individual de los Piratas les tapó el aro por completo.

Poco después, Jones encestó un mortal triple desde la esquina que le dio la ventaja definitiva a Quebradillas, 74-73, con 4:05 en el reloj.

Los ánimos entre el escolta de los Piratas y el base carolinense Alvin Cruz, quienes habían tenido roces desde el comienzo del partido, terminaron por exacerbarse, pero la sangre no llegó al río. Carolina simplemente se desmoronó.

Los Gigantes apenas pudieron anotar dos puntos el resto del camino frente a 12 tantos producidos por Quebradillas, que aventajó 33-13 a Carolina durante el parcial final.

Y hasta ahí llegó la temporada para Carolina.

Entonces, los jugadores de los Piratas y los pocos fieles de Quebradillas que hicieron el viaje a Carolina tuvieron que salir corriendo de la cancha bajo una lluvia de objetos y ante el acecho de fanáticos gigantes que se avalanzaron hacia ellos.

Distintos tumultos se produgeron en las gradas y en los pasillos del coliseo a pesar de la presencia de más de 30 efectivos de la policía en la cancha.

El corre-corre continuó camino al estacionamiento donde varias personas hasta agredieron a periodistas de televisión (WAPA TV) que reseñaban lo sucedido y la Policía recurrió a gases lacrimógenos para controlar los disturbios.

Por los Piratas, que regresan a la final por primera vez desde el 2000, Redhage agregó 16 puntos, Hammonds 15 y Jones 14. Carolina fue encabezado por Rodney White con 27 y 10 rebotes, mientras Rivera tuvo 16 con seis asistencias.