Alex Cora deja atrás la presión de Boston y disfruta una pausa del béisbol con su familia
El dirigente puertorriqueño se sincera sobre su despido de los Red Sox y su futuro en las Grandes Ligas.

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A tres meses de su salida como dirigente de los Red Sox de Boston, Alex Cora siente que se quitó un peso de encima, pese a lo difícil que fue la situación en un principio.
Los Red Sox despidieron al dirigente puertorriqueño el pasado 25 de abril en busca de una reacción, luego de un lento inicio de temporada que dejó al equipo con marca de 10-17.
La sorpresiva decisión marcó el fin de una época en Boston que se extendió por siete campañas e incluyó el campeonato de la Serie Mundial de 2018. Ahora, ya no carga con la presión de liderar a una de las organizaciones más históricas de las Grandes Ligas.
“Creo que me siento más aliviado. Ese mercado es bien difícil y hacerlo por tantos años corridos toma mucho mentalmente y físicamente, a pesar de que me encanta la organización y la ciudad”, confesó Cora en un aparte con GFR Media después de un conversatorio de la Fundación Dickie Thon en la plazoleta de Banco Popular en Hato Rey.
El cagüeño, de 50 años, fue contratado por los Red Sox en 2018 y estuvo al mando de la novena durante las siguientes temporadas, con excepción de 2020, cuando cumplió una suspensión por su participación en el escándalo de robo de señales de los Astros de Houston en 2017. Bajo su dirección, Boston obtuvo 620 victorias y 541 derrotas.
Cora no entró en detalles acerca de lo que pudo haber sucedido en el camerino para que las cosas no funcionaran en Boston este año, pero contó que no cree que la decisión del director de operaciones de béisbol de los Red Sox, Craig Breslow, fuera apresurada.
“Eran veintipico de juegos y estábamos siete juegos por debajo de .500. Llegaron a estar 14 juegos por debajo de .500. Es béisbol. Yo no puedo decir que fue apresurada. Creo que Breslow tomó la decisión y lo dijo bien claro”, comentó el dirigente.
“Dijo que quedaban ciento treinta y pico juegos y tenía la oportunidad de que el equipo se recuperara. Esa fue su razón y hay que respetarla. Mira dónde están, a pesar de que estuvieron 14 juegos por debajo de .500. La recuperación ha sido excelente”, abundó.
Hasta el lunes, los Red Sox ocupan la tercera posición de la División Este de la Liga Americana y se mantenían en el segundo puesto de comodín con marca de 54-50 bajo el mando del mánager interino Chad Tracy. Esto luego de una racha de 15 victorias consecutivas que igualó el récord de triunfos al hilo en la historia de la franquicia.

“Mis felicitaciones a los peloteros. Ellos van a seguir mejorando. Yo creo que él (Breslow) decidió irse con otra voz y los muchachos están haciendo excelente trabajo. Desde (Aroldis) Chapman hasta el pelotero número 26. Los jugadores que han subido han hecho un trabajo excelente”, opinó el boricua.
“Mi frustración era más por los coaches”
Cora, por otro lado, admitió que lo que más le incomodó de la decisión de Breslow fue el despido de cinco integrantes de su cuerpo de instructores: Ramón Vázquez (coach de banca), Pete Fatse (coach de bateo), Kyle Hudson (coach de tercera base), Dillon Lawson (entrenador asistente de bateo) y Joe Cronin (entrenador de estrategia de bateo).
“Mi frustración era más por los coaches. Yo sé cómo trabaja el sistema. Botan dirigentes, pero esa parte de los coaches al momento no la entendí. Cada cual tiene su manera de ver las cosas. Breslow vio que necesitaba un cambio drástico, pero esa parte fue bien difícil porque uno sabe que a lo mejor no va a ser tan fácil para ellos conseguir trabajo otra vez en las Grandes Ligas”, indicó el exdirigente de los Red Sox.
“Si tú vienes a ver, nosotros hicimos un buen trabajo el año pasado. Los muchachos mejoraron ofensivamente y creo que veintipico de juegos no es suficiente para evaluar el trabajo de unos individuos, a menos que no estés de acuerdo con la filosofía. Y parece que esa fue la razón por la que dejaron ir a los coaches también, fuera de lo mío”, agregó.
El único miembro del cuerpo técnico de Cora que permanece en Boston es el puertorriqueño José David Flores, quien se desempeñaba como coach de primera base y fue promovido internamente a coach de banca tras la reestructuración. Flores recibió críticas por seguir trabajando con los Red Sox, pero Cora salió en su defensa.
“He tenido comunicación con José David y también con Chad. Había gente que estaba frustrada con él y eso a través de las redes sociales. Esto no es pequeñas ligas ni pelota Doble A. José David Flores tiene que laborar para sostener a su familia y se le pidió que fuera el coach de banca de los Medias Rojas. Lo hablamos esa noche (25 de abril). Yo creo que la decisión era fácil y no era tan difícil como la gente la trata de poner”, sostuvo el cagüeño.

Regreso a las Mayores
Cora relató que ha aprovechado este tiempo alejado de las Mayores para dedicárselo a su esposa, Angélica Feliciano, y a sus tres hijos, Camila, Xander e Isander. Contó que viajaron a Suiza e Italia y que hasta regresaron a Boston para ver tres juegos del Mundial de Fútbol. Por ello, no ha tenido ni siquiera tiempo para sentarse y ver nueve entradas completas de un partido de las Grandes Ligas.
Estos últimos meses pudieron haber sido muy distintos para Cora si hubiera aceptado la oferta que le hicieron los Phillies de Filadelfia para convertirse en el mánager de la novena, semanas después de su despido de Boston. Sin embargo, declinó la propuesta luego de una conversación con su familia.
“Eso no lo controlo yo. Mucha gente da por contado que va a ser un equipo. Tuve la oportunidad de regresar. Se tomó la decisión, como familia, de que no porque íbamos a disfrutar este tiempo como familia”, expresó Cora.
“Yo dije luego del viaje que mi familia me necesitaba, pero la realidad es que yo necesitaba a mi familia. La realidad es que ha sido tremendo y me lo estoy disfrutando. Para serte honesto, estoy en contacto con el juego, pero como la gente piensa”, añadió.


