Cuando el bateador emergente Carson Kelly sacudió un jonrón de tres carreras en la sexta entrada el sábado para romper el empate a uno entre los Cubs de Chicago y los Mets de Nueva York, frenó en seco la oportunidad de la novena metropolitana de cortar su mala racha.

El batazo selló la victoria 4-2 de los Cubs y extendió a 10 las derrotas consecutivas de Nueva York.

El revés condenó a los Mets a su peor racha desde que perdió 11 duelos seguidos entre el 28 de agosto y el 8 de septiembre de 2004. Están a una derrota de igualar el récord.

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Antes de la jornada dominical y cierre de la serie ante los Cubs en el Wrigley Field, el equipo sigue hundido en el último lugar de la División Este de la Liga Nacional con marca de 7-14, a siete juegos de los líderes, los Braves de Atlanta (14-7).

De acuerdo al portal de SNY Mets, el dirigente de la escuadra de Queens, Carlos Mendoza, no ocultó la frustración ni el sentir de la afición tras el décimo tropiezo en línea.

“Tienen todo el derecho a estar enojados y frustrados. Les importa, igual que a nosotros. Aquí nos importa. Queremos ganar tanto como ellos. Pero, repito, hay mucho más que podría decir, porque tenemos que salir y demostrarlo”, sostuvo.

“Entiendo cómo se sienten. Yo también estaría enojado si fuera aficionado. Estoy enojado. (Señala hacia el camerino) Están enojados”, agregó el piloto venezolano.

La crisis de los Mets coincide con la baja del jardinero dominicano, Juan Soto, quien se encuentra en la lista de lesionados de 10 días por una distensión en la pantorrilla derecha, que sufrió el pasado 3 de abril durante un corrido de bases en San Francisco.

Desde su ausencia, el conjunto juega para 3-10. Antes de la lesión, el jugador mejor pagado de las Grandes Ligas por segundo año consecutivo, con un salario de $61.9 millones, bateaba .355 con un jonrón, cinco impulsadas y tres anotadas.

Pese a tener la nómina más alta de las Mayores ($352.2 millones), diseñada para competir por el campeonato, Nueva York registra un pobre promedio colectivo de .228, el octavo peor de MLB.

Han producido 71 carreras, menor a la cantidad de las 95 permitidas, y han conectado solo 15 cuadrangulares frente a los 21 que ha dado paso su cuerpo monticular.

En medio de la caída libre, el receptor Francisco Álvarez ha sido el bate más consistente con .273 con el madero, cuatro jonrones, cinco remolcadas y ocho anotadas. Aún así, ocupa en promedio el puesto número 53 entre todos los bateadores. En los Mets, le sigue Luis Robert Jr. con .258.

Por su parte, aunque ha visto una leve mejoría en su ofensiva, el boricua Francisco Lindor ha tenido un inicio irregular. Batea .214, con un jonrón, una impulsada, 12 anotadas, 10 boletos y 17 ponches. Es el quinto mejor toletero del conjunto.

Con foja de 83-79, los Mets se perdieron la postemporada pasada, un año después de alcanzar la Serie de Campeonato de la Nacional.