Cuenta el dirigente boricua Charlie Montoyo que el béisbol sin público y en tiempo de coronavirus produce situaciones nunca vistas.

El jueves, mientras dirigía a los Blue Jays en la décima entrada ante Washington, le tocó vivir una situación que nunca había visto en tantos años de béisbol.

“Alguien gritó algo desde el dugout y el árbitro enseguida lo escuchó, porque no hay público. Y sin mirar botó a alguien. Yo le argumenté, ¿a quién?, y me contestó ‘el que lo dijo lo sabe y se tiene que ir’”, contó de la situación que provocó la salida de juego de los jugadores Rowdy Téllez y Bo Bichette.

“Yo nunca había visto eso. Eso es lo que pasa cuando no tienes personas en el parque”, agregó.

Montoyo dijo que los estadios ponen sonido grabado para simular la asistencia de público, que está prohibida por MLB como medida de seguridad ante la pandemia. Pero Montoyo agregó que aún así las conversaciones en el dugout se escuchan fácilmente en el terreno de juego.

No es lo mismo jugar en Boston, por ejemplo, con el parque lleno que sin público, con los fanáticos gritándote insultos que escuchar el sonido grabado. Percibo que le ha venido bien a nuestros jóvenes

-Charlie Montoyo

El enfrentamiento verbal entre los Dodgers de Los Ángeles y los Astros de Houston el miércoles fue otro ejemplo de lo que narra Montoyo. Ese día, los insultos se escucharon hasta por medio de la transmisión de televisión.

A parte de que ‘todo se escucha’, MLB ha puesto a los árbitros en una situación delicada al rotarlos poco. Los árbitros son empleados de MLB, que prefiere que sus oficiales viajen poco para no exponerlos al virus. Pero al mismo tiempo, los árbitros se están exponiendo muchos a los mismos equipos.

Montoyo contó que el árbitro del jueves, Stu Scheurwater, ya les ha trabajado dos veces detrás del plato y que, además de que puede escuchar todo, está ya familiarizado con los Blue Jays.

“Vas a tener los mismos árbitros todo el tiempo, y están oyendo lo que se dice”, dijo. “Pero eso lo sabíamos”.

A parte de lo negativo, la ausencia de público en los estadios también tiene sus bondades, dijo Montoyo.

El dirigente de segundo año dijo que percibe que la ausencia de público ha ayudado a los jugadores jóvenes de su equipo, que son muchos, a desempeñarse sin el acoso del fanático rival.

Alguien gritó algo desde el dugout y el árbitro enseguida lo escuchó, porque no hay público. Y sin mirar botó a alguien. Yo le argumenté ¿a quién? y me contestó ‘el que lo dijo lo sabe y se tiene que ir

-Charlie Montoyo

Toronto es uno de los equipos con mejor talento joven con figuras como Vladimir Guerrero, hijo, Bo Bichette, Nate Pearson, Lourdes Gurriel, Cavan Biggio, entre otros.

Montoyo percibe que los jóvenes se han desempeñado con tranquilidad, como el abridor novato Pearson, quien debutó el jueves ante los campeones Nationals y los blanqueó por cinco entradas al tiempo en que ponchó a cinco.

“No es lo mismo jugar en Boston, por ejemplo, con el parque lleno que sin público, con los fanáticos gritándote insultos que escuchar el sonido grabado. Percibo que le ha venido bien a nuestros jóvenes”, dijo.

Montoyo dice que jugar sin público ha ayudado a sus jugadores jóvenes a poder jugar sin tanta presión. En la foto el boricua recibe en el banco al toletero Vladimir Guerrero Jr. (Nick Wass)

Toronto juega para 3-3 en un calendario duro de juegos que le ha tocado para comenzar la temporada contra Boston, Tampa Bay y Washington.

Dos de las tres derrotas de Toronto han sido en entradas extras, que este año, por regla de MLB en la pandemia, inicia con corredor en segunda base para el equipo a la ofensiva. El equipo a la defensiva tendrá las mismas condiciones en su turno al bate.

Montoyo dijo que es territorio nuevo dirigir entradas extras con corredor en segunda base, aunque a nivel internacional se ha usado, como en el Clásico Mundial de Béisbol y la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente de Puerto Rico.

Internacionalmente, los dirigentes sacrifican al primer bateador para llevar a tercera al corredor y darse la oportunidad de anotar de múltiples maneras, ya sea con bombo de sacrificio, con imparable, error, passball o lanzamiento salvaje. Esa estrategia fue una tendencia internacionalmente.

Montoyo dijo que él no ha tocado en MLB y que tampoco ningún dirigente rival ha sacrificado su bateador, menos aún si juega de visitante. El dirigente boricua dijo que a nivel de MLB no se toca, por lo general, por no regalar un out.

“No puedo hablar por los demás, pero lo principal en la decisión de tocar o no es el pareo entre el bateador y el lanzador y quién batea detrás”, dijo Montoyo.

En su primer juego a entradas extras, éste de visita ante Tampa Bay, Montoyo usó un corredor emergente en segunda. Luego de un out, éste se robó la tercera y anotó por bombo de sacrificio para darle la ventaja 5-4 a Toronto. Pero Tampa Bay anotó dos veces en su turno y ganó 6-5.

El segundo juego a entradas extras agarró a Toronto en la extraña situación de jugar como local en el parque de los Nationals.

Toronto jugará en la carretera todos sus partidos, aún cuando actúa como local, porque su ciudad no permitió partidos en su instalación en tiempos de coronavius. Si jugarán en una sede como local en Buffalo, Nueva York, a partir de la semana que viene, pero como quiera tendrá sabor a carretera porque no es donde encontrarán sus apartamentos habituales.

Esa manera nómada de jugar es otra experiencia nueva que está viviendo Montoyo en tiempos de coronavirus y una que le enorgullece por la forma en que sus jugadores se han adaptado.

“Estamos cambiando la maleta cada tres días”, ilustró Montoyo.

“Sin excusas, pero somos nosotros los que estamos todo el tiempo sin parque. Vamos a Filadelfia el viernes y nos cancelarán el juego y ahora tenemos que hacer un doble juego el sábado”, agregó Montoyo sobre el parque de Filadelfia en el hubo presencia de coronavirus el pasado fin de semana al jugar allí los Marlins. “Hasta ahora, los muchachos han jugado una tremenda pelota contra tres equipos buenos. Estoy orgulloso de esta gente”.