La Serie del Caribe 2015 celebrada en el estadio Hiram Bithorn de San Juan culminó el pasado domingo con un campeonato para los Vegueros de Pinar del Río. Fue una semana de mucho béisbol y una abundancia de emociones. 

Sin embargo, la fiesta beisbolera también nos dejó algunas enseñanzas para evaluar de cara a las próximas ediciones del llamado clásico caribeño. 

1. El nuevo formato no siempre beneficiará al mejor equipo. Los Caribes de Anzoátegui entraron a la semifinal contra los Vegueros con marca perfecta de 4-0, pero la novena venezolana escogió el peor momento para su única derrota del torneo por marcador de 8-4. Los Caribes terminaron la Serie del Caribe con el mejor récord entre los cinco equipos, 4-1, pero sin el trofeo. Bajo el antiguo formato, en el cual no se jugaban las semifinales ni final, quizás Venezuela estaría celebrando el campeonato. 

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2. La sequía de Puerto Rico es preocupante. Habían muchas esperanzas cifradas en los Cangrejeros de Santurce para este torneo. Celebrar el certamen en el estadio Hiram Bithorn lucía como un bono adicional, pero los crustáceos perdieron sus primeros tres juegos rumbo a terminar con marca de 1-3 y ser el único equipo fuera de semifinales. Puerto Rico no gana una Serie del Caribe desde el 2000, y solo queda preguntarse si es todo parte de un ciclo, o si realmente hay que hacer cambios en nuestra pelota.

3. El béisbol mexicano va en serio. Los representantes de México suman cinco campeonatos desde que comenzó el nuevo milenio, y los Tomateros de Culiacán habían llegado a San Juan con la intención de ganar una tercera corona corrida para su país. Nada mal para México, que antes del 2000, apenas sumaba tres campeonatos. La clasificación de los Tomateros a la final evidencia lo mucho que ha avanzado el béisbol mexicano, y que quizás las ligas caribeñas deben comenzar a mirar hacia allá para ver qué se está haciendo bien. 

4. El béisbol no está muerto en Puerto Rico. Los parques vacíos en la temporada regular del béisbol invernal hacían pensar que la pelota boricua andaba moribunda. Sin embargo, el apoyo a la Serie del Caribe fue monumental, con más de 112,000 fanáticos entrando al estadio Hiram Bithorn por la duración del torneo. Los Cangrejeros contaron con asistencias de más de 18,000 personas en sus últimos dos partidos, incluyendo un duelo contra República Dominicana en el cual la novena boricua ya estaba eliminada. Quedó claro que el Clásico Mundial no es el único torneo que puede llenar el Bithorn a capacidad.

5. Con Cuba, todo es más interesante. El regreso del béisbol cubano a la Serie del Caribe, el cual se concretó en el 2014, le ha dado más chispa al torneo. Cualquier evento que pretenda recoger la mejor pelota de la región debe contar con los cubanos. Los Vegueros, con varias figuras de renombre en su plantilla como Yulieski Gourriel y Frederich Cepeda, se convirtieron en una atracción adicional por lo cual los fanáticos están dispuestos a pagar dinero. La asistencia de más de 7,000 personas en la final, pese a que Puerto Rico no jugaba, así lo demostró.