San Juan. Eduardo Rivera lanzó el jueves una joya monticular al ponchar a nueve bateadores y permitir apenas tres imparables y una carrera en ocho entradas ante los Criollos de Caguas para colocar a los Cangrejeros de Santurce a un triunfo de la final de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (LBPRC).

El zurdo, de 22 años y 6’7” de estatura, hizo lo que quiso en la loma, como en el segundo juego de la semifinal A de la pelota invernal, cuando abanicó a ocho, toleró apenas dos sencillos y no cedió carreras en cinco capítulos ante miles de fanáticos en la carretera. Esta vez, lejos de silenciar el parque, fue ovacionado por los miles de fanáticos crustáceos que llenaron de esquina a esquina el Estadio Hiram Bithorn al bajar del montículo en el cierre del octavo episodio.

“Siempre vengo ready. Desde el primer día que tiré en Caguas lo dije: esto es de nosotros y vamos a seguir metiendo mano. Se siente increíble. Lo de hoy es algo espectacular. Papito Dios me dio la sabiduría para hacer esto, y seguimos metiendo mano. El apoyo de mi papá y la fanaticada es lo que me pone ready a mí”, dijo Rivera a Primera Hora después del partido.

“Lo que hice en Caguas lo traje aquí, pero con cosas mejores, ¿me entiendes? Trabajando más en mi primer pitcheo de strike y eso fue lo que me dio resultados hoy”, continuó.

El abridor contó a este medio que no esperaba lanzar en el cuarto partido, pero los planes del dirigente venezolano Omar López cambiaron tras la derrota del miércoles en Caguas. A sabiendas de que un revés colocaría a Santurce al borde de la eliminación, Rivera no dudó en aceptar el llamado de su mánager.

“Yo no pensaba que iba a pitchar hoy. Ayer, cuando perdimos en Caguas, me dijeron que iba a pitchar y yo les dije que estaba ready porque esto era de nosotros”, aseguró.

En su tercera temporada en “La Pro”, Rivera ha sido uno de los brazos más consistentes de los Cangrejeros, con efectividad de 3.00, 19 ponches, cuatro bases por bola en 15 entradas lanzadas, para un récord de 1-0. En dos salidas durante la postemporada, está a dos ponches de igualar su marca de la regular.

Este rendimiento ha convertido al zurdo, seleccionado en el undécimo turno del Draft de MLB de 2021 por los Athletics de Oakland, en un fuerte candidato para el cuerpo monticular de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol 2026.

Pero, además del prestigioso torneo a celebrarse del 5 al 17 de marzo, Rivera está enfocado en debutar este año en las Grandes Ligas ahora que está bajo contrato con los Red Sox de Boston, aunque no hizo el corte del roster de 40 peloteros rumbo a los entrenamientos de primavera.

“Gracias a Dios, firmé nuevamente con la organización de los Red Sox de Boston y me siento superbién. Vamos a darlo todo a ver si este año, en el nombre de Papito Dios, llegamos a Grandes Ligas. No me incluyeron en el roster de los 40, pero eso no impide nada. Voy a trabajar en hacer el equipo y eso es lo que he estado haciendo”, manifestó el serpentinero.

Antes de comenzar esta campaña con Santurce, Rivera militó en liga menor con los Portland Sea Dogs y el Greenville Drive. Sin embargo, es en esta serie contra Caguas donde Rivera quizá tenga la mejor oportunidad de llamar la atención del mánager de los Red Sox, Alex Cora, dada su estrecha relación con los Criollos.

“Yo le dije a mi papá que yo vengo a hacer el mayor trabajo que pueda para que ellos me vean y, cuando llegue a Estados Unidos, sean bendiciones que me de Dios. Yo pienso que lo que me falta es coger un poquito más de capacidad tanto dentro como fuera del deporte. Dedicarme un poco más a lo que estoy haciendo. Mi plan es seguir trabajando hasta que surja la oportunidad”, compartió el abridor de Santurce.

Los Cangrejeros visitarán el viernes a los Criollos en el Estadio Yldefonso Solá Morales, de Caguas, en busca de cerrar la semifinal A y ponchar su boleto a la final de la LBPRC.