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Estados Unidos intentaba cerrar el triunfo y lograr su pase a la final del Clásico Mundial de Béisbol. República Dominicana, uno de los favoritos para levantar el trofeo, llegó a la novena entrada atrás por una carrera (2-1) y logró adelantar a Julio Rodríguez hasta la tercera base con dos “outs”.

Entonces, Geraldo Perdomo llevó al estelar relevista de los estadounidenses, Mason Miller, al conteo máximo.

Pero un lanzamiento de Miller, que claramente estaba fuera de la zona franca, llevó a que el árbitro principal, Cory Blazer, lo apreciara como el tercer “strike” y pusiera fin al partido.

Fue un final anticlimático para lo que había sido un duelo entre dos potencias del diamante, dignos ambos de ganar el boleto a la final del torneo.

“Sabía 100% que era bola. Lo sabía”, dijo Perdomo a ESPN luego del partido. “Pero no perdimos el partido ahí mismo. Eso es parte del juego, y espero que lo hagamos mejor la próxima vez”, agregó.

Como era de esperarse, la apreciación del “umpire” levantó la ira de los seguidores dominicanos, que llegaron al torneo con una plantilla cargada de superestrellas como Fernando Tatis, Jr. Juna Soto, Manny Machado y Vladimir Guerrero, Jr., entre otros, con la misión de llevarse a su tierra su segundo título del Clásico.

Habían masacrado a la competencia, incluyendo una holgada pizarra de 10-0 sobre Corea del Sur, justo antes de enfrentar a Estados Unidos el domingo.

Pero se encontraron con un equipo estadounidense bien estructurado, con buena defensa y un plan de pitcheo perfectamente ejecutado que frustró las aspiraciones de los quisqueyanos.

El dirigente de República Dominicana, Albert Pujols, evitó comentar sobre la discutida apreciación del árbitro principal.

“Yo no me voy a enfocar en ese último picheo, de verdad. Fue un tremendo partido entre dos tremendos equipos. Me siento súper orgulloso por cada uno de los muchachos que representaron al país en este Clásico”, apuntó Pujols.

“Obviamente, no fue a nuestro favor. Estoy decepcionado de cómo terminó el partido, pero no voy a criticar nada de lo ocurrido, simplemente, no se nos dio a nosotros”, agregó.

El polémico final toma mayor fuerza luego que el sistema automatizado de revisión de bolas y strikes (ABS, por sus siglas en inglés), que debutará en las Grandes Ligas esta temporada, no se está utilizando en el Clásico Mundial de Béisbol.

“Es parte del juego”, declaró Nelson Cruz, gerente general de República Dominicana, a la cadena especializada en deportes, tras el encuentro. “Perdimos por centímetros. En unos años tendremos ABS, así que ojalá la próxima vez podamos impugnar jugadas como esa”, subrayó.

El resto del partido fue un banquete de béisbol, tal como se esperaba.

Gunnar Henderson y Roman Anthony conectaron jonrones en la cuarta entrada lo que probó ser la diferencia en un partido que tuvo, además de gran pitcheo, excelente defensa de ambas novenas.

En la tercera entrada, el jardinero derecho Aaron Judge fusiló a Tatis Jr. en tercera y más adelante, en la quinta vuelta, Judge fue la víctima, cuando Julio Rodríguez se robó un cuadrangular en una espectacular jugada sobre la verja del jardín central.

El abridor Paul Skenes mantuvo a raya la poderosa ofensiva de Quisqueya con solo una carrera en cuatro y un tercio de entradas lanzadas y el cuerpo de relevistas continuó con su dominio desde la lomita para encaminar el triunfo.

Estados Unidos espera ahora por el otro finalista, que surgirá del ganador del partido del lunes entre Venezuela e Italia.

La final está pautada para mañana, martes.