“Salió de la operación todo chévere. Lo único que le dijeron es que tenía que descansar y él le dijo al doctor buena suerte, porque yo no voy a descansar porque yo quiero venir para atrás otra vez”, dijo Molina, quien en la actualidad se destaca como comentarista de los Cardenales en las transmisiones de radio.

Molina fue operado luego de sufrir el desgarro al ser impactado en el área pélvica por una recta de 102 millas por horas del lanzador Jordan Hicks que fue desviada de su trocha con un foul tip de Kris Bryant. La etapa de recuperación anunciada por el equipo será de al menos cuatro semanas.

Pero Bengie espera que no hayan consecuencias graves por el asunto, esto dado a cómo ya ha visto mejoría en su hermano.

“Lo miré hoy (ayer, a horas de la operación), y pensé que iba a estar dolido. Pensé que iba a estar sin poder caminar, pero está caminando”, destacó Bengie.