Los boricuas se afincaron en las Mayores en la década del 1960
Roberto Clemente y Orlando ‘Peruchín’ Cepeda se convirtieron en esa década en las primeras superestrellas puertorriqueñas en las Grandes Ligas.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 6 años.
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Nota del editor: Primera parte de una serie de tres reportajes sobre los mejores jugadores puertorriqueños en las Mayores por posición por época, en una selección realizada por el estadístico y escritor Jossie Alvarado, autor de los libros ‘Puerto Rico en las Grandes Ligas’ y ‘Roberto Alomar un pelotero especial’. Comenzamos con las décadas del sesenta y setenta. Este Todos Estrellas no incluye bateador designado, el que se estableció en el 1973 y en esos años no hubo un boricua que hiciera carrera en esa función.
El 15 de abril de 1942, Hiram Bithorn se convirtió en el primer jugador boricua en las Grandes Ligas, al lanzar con los Cubs de Chicago. Al año siguiente, debutó Luis Rodríguez Olmo como uno de los jardineros de los Dodgers de Brooklyn. Bithorn y Rodríguez Olmo fueron los dos puertorriqueños en el Gran Circo en la década del cuarenta. Luego, en los cincuenta, debutaron otros 16 boricuas, entre ellos los miembros del Salón de la Fama Roberto Clemente y Orlando ‘Peruchín’ Cepeda.
Así, al llegar la década del sesenta, la presencia de boricuas en las Mayores era nutrida, con varios jugadores haciendo carrera y algunos convertidos en superestrellas. El béisbol puertorriqueño ha mantenido ese sitial desde entonces.
“En las décadas del 1960 y 1970 fue una época en la que el pelotero puertorriqueño se sentó en confianza en la misma mesa con los mejores. En la Serie Mundial de 1960, Roberto Clemente tuvo una destacada actuación y después de esa temporada fue dueño y señor de la Liga Nacional. Nadie tuvo mejor promedio de bateo que él entre el 1960 al 1969. Dos ‘Hall of Famers’ fueron producto de ésta época”, dijo Alvarado.
Mientras esperamos con ansias el inicio de la temporada 2020, repasamos un brillante pasado al presentar el Todos Estrellas de Puerto Rico en las Grandes Ligas de las décadas del 1960 y 1970:
Receptor, Eliseo Rodríguez
Fue el pionero en lo que luego se convertiría en una impresionante tradición de receptores ‘All Star’. Fue seleccionado para los Juegos de Estrellas de 1969 (Reales) y 1972 (Cerveceros). En el 1971 (Milwaukee) y 1974 (Angelinos) fue líder en la liga en porcentaje sacando corredores.

Primera base, Orlando 'Peruchín’ Cepeda
El primer bambino boricua en las Grandes Ligas, fue escogido para nueve Juegos de Estrellas en la década del sesenta. En el 1961, jugando para los Gigantes de San Francisco, el ‘Baby Bull’ fue líder en cuadrangulares (46) y carreras empujadas (142) en la Liga Nacional y en el 1967, con los Cardenales de San Luis, fue nombrado Jugador Más Valioso de ese circuito con promedio de .325 y 111 empujadas. Ese año los Cardenales ganaron la Serie Mundial.

Segunda base, Félix Millán
Desde el 1968 al 1972 fue intermedista titular con los Bravos de Atlanta y desde el 1973 al 1977 con los Mets de Nueva York. Fue premiado con el Guante de Oro en el 1969 y 1972 y seleccionado para los Juegos de Estrellas de 1969, 1970 y 1971. Bateó .279 de por vida.

Tercera base, José Antonio Pagán
Estuvo en las Mayores desde el 1959 al 1973. Jugó la mayor parte de su carrera como campocorto, pero también fue custodio de la esquina caliente en 358 juegos. Fue compañero de equipo de Clemente en el campeonato de la Serie Mundial de 1971.
Campocorto, Iván de Jesús
Conocido como ‘El Pulpo’ por sus destrezas defensivas, tuvo sus mejores años ofensivos en las últimas temporadas de la década del setenta con los Cubs de Chicago. En el 1977 dio 31 dobles, en el 1978 anotó 104 carreras (líder en la Liga Nacional), mientras que en el 1979 dio 180 hits, 10 triples y tuvo promedio de .283.
Guardabosque, Roberto Clemente
El ‘Astro Boricua’ ha sido uno de los mejores peloteros en las Grandes Ligas. El carolinense ganó cuatro títulos de bateo, participó en 15 Juegos de Estrellas y ganó 12 Guantes de Oro. Fue Jugador Más Valioso de la temporada 1966 y de la Serie Mundial de 1971. En el 1972 llegó a los 3,000 hits, cifra que no ha sido alcanzada por ningún otro jugador boricua. Bateó para .317 de por vida y en el 1973 fue exaltado póstumamente al Salón de la Fama en una votación especial.
Guardabosque, José ‘Cheo’ Cruz
El ‘Pelotero de Puerto Rico’ fue el jugador franquicia de los Astros de Houston a finales de la década del setenta y principios de los ochenta. Conectó 119 dobles, se robó 145 bases y tuvo promedio de .301 entre el 1976 al 1979.

Guardabosque, Sixto Lezcano
En el 1979 tuvo la mejor temporada de su carrera de 12 años en las Grandes Ligas cuando bateó para .321 con 28 cuadrangulares, 29 dobles y 101 carreras remolcadas para los Cerveceros de Milwaukee.
Lanzador abridor derecho, Eduardo Figueroa
Entre el 1975 al 1978 tuvo marca de 71-43 con una efectividad de 3.11. Ganó 20 juegos en el 1978 con los Yankees de Nueva York.

Lanzador abridor zurdo, Juan ‘Terín’ Pizarro
Fue seleccionado para los Juegos de Estrellas en el 1963 y 1964 con los Medias Blancas de Chicago. En esas temporadas tuvo marcas de 16-8 y 19-9 con una efectividad de 2.39 y 2.56, respectivamente.
Relevista, Luis ‘Tite’ Arroyo
El ‘Zurdo de Tallaboa’ fue uno de los principales lanzadores de los Yankees en su temporada de campeonato de la Serie Mundial en el 1961. En 65 juegos desde el bullpen, tuvo marca de 15-5 con una efectividad de 2.19 y 29 juegos salvados. Fue seleccionado para el Juego de Estrellas.


