Una de las primeras cosas que Félix “Diamante” Verdejo deseaba hacer en su regreso a Puerto Rico después de casi dos meses en Las Vegas, Nevada, era abrazar a su hija Miranda. El púgil no pudo compartir con ella el pasado Día de los Padres debido a que se encontraba entrenando para la pelea que tuvo el 16 de julio en el MGM Grand Conference Center y, por ello, estaba deseoso de poder tenerla nuevamente en sus brazos.

En su regreso al ring desde que comenzó la pandemia por el virus COVID-19, Verdejo noqueó a Will Madera en el primer asalto. Enseguida, agarró sus pertenencias para comenzar la travesía hacia su patria.

Verdejo publicó en las redes sociales un mensaje de agradecimiento por el apoyo recibido luego de la demostración ante Madera y, a su vez, se comprometió a que continuará puliendo sus destrezas para alcanzar unas metas que están inconclusas, que es ser campeón mundial.