Salinas. El control de peso durante la cuarentena fue una nota positiva en términos generales para la selección de boxeo olímpico de Puerto Rico que comenzó su acuartelamiento el lunes en el Albergue Olímpico.

El entrenador nacional, Carlos ‘Cholo’ Espada, dio esa nota con solo ver a sus púgiles en el reencuentro en el Albergue Olímpico.

“Los encontré muy bien, cerca del peso”, dijo Espada.

Un total de 11 púgiles están entrenando con Espada y Joe Santiago en el Albergue Olímpico desde el lunes pasado.

Es normal que un púgil suba de peso cuando no tiene una competencia de frente, como es el caso de los púgiles olímpicos; sus competencias han sido suspendidas por la pandemia y ninguna ha sido recalendarizada por la Federación Internacional de Boxeo.

Más común es que un púgil se aleje de su peso cuando se toma en consideración que pasó tres meses de cuarentena, como es el caso de los púgiles boricuas.

El boxeador salinense de la división de 125 libras, Jan Paul Rivera, cree que se alejó mucho de su peso durante la cuarentena. Rivera dijo que aumentó 18 libras.

“En casa no es lo mismo que aquí. Aquí tengo el equipo, los entrenadores; lo tengo todo. Al principio, que no se podía salir, corría en mi casa. Traté de cuidar el peso en casa, pero no es lo mismo y subí un poco de peso. Subí de 125 libras a 143. Eso es bastante. Hay que darle por ahí para abajo”, reveló.

El aliado que tiene Rivera, además del acuartelamiento, es el tiempo. Sin competencias en el futuro cercano, Rivera no necesita bajar de peso a toda prisa hasta regresar a su división.

Jan Paul se prepara las manos para continuar sus trabajo. Dijo que aumentó mucho peso en la cuarentena. (David Villafane/Staff)

Ha otros factores a considerar además de peso luego de una cuarentena, como el enfoque de púgil.

El boxeador Bryan Polaco, quien fue medallista de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, contó que se desmotivó boxísticamente por no estar entrenando en grupo durante la cuarentena.

Polaco dijo que no dejó de entrenar a solas en su casa, además de que tuvo que salir a trabajar durante la cuarentena.

Pero reveló que llegó el momento en que se le quitaban las ganas de entrenar a solas. Y agregó que se sintió nuevamente en grupo al llegar al Albergue.

“Todo fue difícil en la cuarentena. La motivación. El enfoque siempre estuvo, pero no el empeño. Uno quería seguir entrenando con el grupo, pero al estar solo uno decía: ‘Ah, solo otra vez’”, dijo.

“Pero gracias a Dios siempre estuvimos en movimiento”, agregó.

Bryan Polaco le pega al saco durante el acuartelamiento en el Albergue Olímpico. (David Villafane/Staff)

Espada agregó que también notó en el acuartelamiento, además del control de peso, la forma en que los boxeadores extrañaban el acuartelarse.

Dijo que estas selecciones son como una familia porque han crecido junta durante este ciclo olímpico que se extenderá por cuatro años, desde el 2018 al 2021.

“Llegaron de muy bueno ánimo. Uno se da cuenta en la forma en que bromean; les hace falta. Llevan tres años trabajando juntos, se conocen y tienen esa confianza”, dijo.