Oscar De La Hoya celebra un año de rehabilitación
Así lo evidenció con una foto que subió a su cuenta en la red social Twitter, en la que se muestra una medalla conmemorativa que representa su año en recuperación.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 14 años.
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El boxeador Oscar De La Hoya está de celebración, y es que lleva un año de estar rehabilitado de su problema de alcoholismo y adicción a drogas.
Así lo evidenció con una foto que subió a su cuenta en la red social Twitter, en la que se muestra una medalla conmemorativa que representa su año en recuperación. “Gracias dios mi por el mejor año de mi vida”, lee el mensaje publicado por el ex campeón en seis divisiones distintas. Al poco tiempo publicó otro tweet que decía: “I have a responsibility to my self,my family and the fans. I will keep fighting till the end. Good night/ buenas noches (sic)”.
La vida de Oscar De La Hoya pasó de la gloria al infierno cuando quedó atrapado en su adicción a las drogas y al alcohol, lo que puso en riesgo su matrimonio con la cantante Millie Corretjer.
Hace unos meses el promotor de boxeo confesó en una entrevista a un programa de la cadena Univision que había sido adicto a la cocaína y que le había sido infiel a Millie.
“Toqué fondo recientemente. Llegué a pensar si mi vida valía la pena, pero no tuve la fuerza o el coraje para suicidarme, pero lo pensé”, dijo en aquel entonces el presidente de la empresa promotora de boxeo Golden Boy Promotion.
En esa reveladora entrevista, De la Hoya admitió que las fotos en las que aparecía en pantimedias con la modelo y bailarina exótica, Milana Dravnel, eran auténticas.
"Sí era yo… estoy cansado de mentirle a la gente y a mí mismo. Estaba bajo el efecto del alcohol y cocaína y era la primera vez que lo hice”, apuntó sobre las vergonzosas imágenes.
Tras la entrevista, su esposa envió un comunicado de prensa en el que decía estar pasando por momentos difíciles y reveló en la emotiva carta que “hoy el verdadero significado de la dignidad es lo que signifique para ti y no para otros. No puedo irme de una situación y tener un futuro infeliz si pude haber hecho algo más. Pienso que cuando no hay maltrato físico y/o emocional (y quedan fuerzas) se puede intentar un poco más antes de irse”.

