Cuando Pedro “Pedrito” Márquez sufrió un percance mientras realizaba sus labores en una compañía construcción que lo mantuvo en un estante durante nueve meses, su carrera quedó momentáneamente en un limbo.

A principios de 2019, Márquez cargaba un molde de acero cuando cayó al suelo lo que provocó una lesión sobre el hombro derecho. Eso levantó dudas sobre las posibilidades de volver a un ring.

“Tuve una subluxación en la clavícula y estuve de seis a ocho semanas sin entrenar. No me sentí mal porque la lesión no fue tan grave, pero sí entendí que me podía traer complicaciones en los entrenamientos y las peleas”, compartió Márquez.

“Los médicos nunca dijeron que la lesión representaba una amenaza para mi carrera, solamente que debía descansar debido a que los músculos y los tendones sufrieron un poco. Tomé el descanso que me requirieron y volví a entrenar nuevamente”, agregó.

-Pedro "Pedrito" Márquez / Boxeador

Luego de un proceso de rehabilitación, Márquez (11-1, 7 KO) regresó el pasado agosto para noquear a Ángel Monrreal. Aunque logró su cometido ante un oponente de poca monta, el boricua no estuvo del todo complacido.

“En esa pelea fui cayendo en tiempo, encontrando el timing porque llevaba mucho tiempo sin pelear ya que venía de la lesión. Me sentí bien, pude ejecutar el rival temprano y salí bien de la pelea”, relató.

Este viernes hará su segundo combate desde venció a Monrreal. Enfrentará al dominicano Juan Carlos Peña (30-1, 22 KO) en la función “A Puño Limpio” en el Coliseo Rubén Zayas Montañez en Trujillo Alto. En juego estará el cinturón NABO de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), versión de las 126 libras.

“La gente debe esperar más de mí. Si me están oportunidad de pelear por el título NABO es porque entiende que tengo la calidad para pasar en el próximo nivel. Es cuestión de pasar esta prueba para seguir escalando posiciones hasta alcanzar el título mundial”, compartió Márquez.