California. Irán inauguró su Mundial cargado de tensión política el lunes con un empate 2-2 ante Nueva Zelanda, a la que alcanzó dos veces en el marcador, la última con un tanto de Mohammad Mohebbi a los 64 minutos.

El técnico de Irán dijo que el equipo recibió la orden de abandonar Estados Unidos y volver a su base de entrenamiento en México apenas unas horas después del partido.

Amir Ghalenoei no precisó quién había ordenado que los iraníes se marcharan antes de lo previsto. La selección esperaba pasar la noche en California como parte de su proceso de recuperación normal tras disputar su primer partido en el torneo.

Relacionadas

Pero después del encuentro, se informó que todos debían abordar inmediatamente un avión para emprender el viaje de poco más de 200 kilómetros a Tijuana.

“No nos dieron siquiera tiempo de recuperarnos”, dijo Ghalenoei. “Después del partido de hoy nos han dicho: ‘deben irse de inmediato’. Es muy importante para nosotros tener tiempo de recuperación, pero se nos pide subir a un avión y volver a nuestro campamento en Tijuana, y eso nos causa problemas”.

Ramin Rezaeian anotó el primer tanto iraní y aportó la asistencia en el gol de Mohebbi. El ciclo mundialista de los Guepardos Persas ha estado convulsionado desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra contra Irán el 28 de febrero.

Irán finalmente decidió competir, incluso después de que la FIFA rechazó su solicitud de trasladar sus tres partidos de la fase de grupos fuera de Estados Unidos.

La selección iraní trasladó su base de entrenamiento durante el torneo del estado de Arizona a Tijuana.

El conjunto comenzó el torneo ante una nutrida multitud de seguidores en el SoFi Stadium, cerca de Los Ángeles, que alberga la mayor población de expatriados iraníes.

Mientras varios cientos de iraní-estadounidenses protestaban contra el gobierno en el exterior, muchos aficionados de la diáspora abuchearon y dieron la espalda al campo durante el himno nacional. Pero casi todos parecieron apoyar a los jugadores iraníes una vez que comenzó el partido.

Elijah Just marcó temprano en cada tiempo por Nueva Zelanda, pero Irán respondió en dos ocasiones para mantener a los All Whites sin victorias en su historia en los Mundiales.

Ghalenoei dijo desconocer por qué se había elevado la presión para que Irán volvira a México.

“Pienso que es muy extraño. Parece que otros están haciendo nuestra planificación”, lamentó. “El proceso de toma de decisiones sobre nosogtros se realiza en otro lado. Se suponía que podíamos venir dos noches antes del partido, podíamos quedarnos esta noche para recuperarnos y volver mañana a la hora del almuerzo. No tenemos idea de por qué pasó esto”.

“Pienso que nuestro equipo es quizás el más oprimido en la Copa del Mundo”.

El capitán Mehdi Taremi coincidió con Ghalenoei en condenar la ausencia de varios miembros importantes de la delegación iraní, incluido el presidente de la federación, asistentes técnicos y funcionarios de medios, a quienes Estados Unidos negó las visas.

Taremi enfatizó que ello ha agravado las dificultades de Irán en sus preparativos.

“Tenemos que salir de Los Ángeles justo ahora, y no es algo bueno para nosotros”, señaló Taremi aproximadamente una hora después del partido. “Pienso que la FIFA tiene que ayudarnos más... Todo es un desastre para nosotros”.

El próximo partido de Irán está previsto también en el SoFi Stadium, el domingo ante Bélgica.