Johannesburgo, Sudáfrica.- Las selecciones de Italia y Francia, campeona y subcampeona del Mundo, se han despedido del Mundial en la primera fase del torneo, mientras que el resto de las favoritas, Argentina, Holanda, Alemania, Brasil y España han llegado a los octavos de final sin excesivos apuros.

España, que sufrió y estuvo falto de fortuna en el primer partido ante Suiza, reaccionó ante Honduras y Chile y ha logrado evitar a Brasil en los octavos de final, aunque Portugal no será un enemigo fácil.

Este es el panorama de la Copa al finalizar la fase de grupos en la que dos de los equipo históricos del torneo, ambos campeones del Mundo, no han sido capaces de clasificarse como consecuencia de sus respectivas crisis de juego.

A esta circunstancia, los franceses añadieron el culebrón de la primera fase, con los insultos de Nicolas Anelka al técnico Raymond Domenech.

Italia, por su parte, no empezó bien el Mundial, pero mantuvo opciones de pasar hasta el último partido, cuando cayó por sorpresa ante Eslovaquia, mientras que Francia había iniciado la cuesta abajo desde el principio y en el tercer partido ya no tenía más que una remota posibilidad de seguir.

El capítulo de decepciones se completa con la debacle del fútbol africano, el del continente organizador del Mundial, que tiene a cinco de sus selecciones (Argelia, Camerún, Costa de Marfil, Nigeria y la anfitriona Sudáfrica) entre las eliminadas, ya que sólo Ghana ha pasado a octavos.

Además, el equipo local, los "bafana, bafana", se ha convertido en el primer organizador de la historia del torneo que no supera la primera ronda.

En el capítulo positivo aparecen también aparecen algunas cuestiones menores como el buen papel, pese a la eliminación, de Australia o Nueva Zelanda, o el éxito que ha supuesto la clasificación de Eslovaquia, Estados Unidos o Japón.

Otras cuestiones no menores pasan por el magnífico papel del fútbol sudamericano, con Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile no sólo clasificados, sino en todos los casos salvo en el de los chilenos como primeros de grupo.

Junto al protagonismo de Brasil y Argentina, es muy reseñable la actuación de Uruguay y Paraguay, campeones de los grupos difíciles, el de Francia y el de Italia.

A continuación, hay que destacar al fútbol de Norteamérica tanto por el buen papel de Estados Unidos como por el de México, que entró como segunda en el grupo del anfitrión, pero tras una importante victoria ante Francia.

Los que han cumplido con lo esperado han sido, sobre todo Argentina y Holanda, los dos únicos equipos que han sumado sus encuentros por victorias, ya que Brasil y Uruguay cedieron un empate, aunque también han entrado como primeros.

Con seis puntos han entrado Alemania y España, mientras que con cinco lo han hecho Paraguay y Estados Unidos, les ha bastado con sumar cinco.

Otros equipos, como siempre ocurre en el Mundial, apenas han tenido protagonismo como es el caso de Grecia, Eslovenia o Dinamarca, al igual que Serbia o Suiza, aunque estos dos equipos dieron sendas sorpresas al derrotar a las a priori potentes selecciones de Alemania y España.

El fútbol asiático ha tenido su mejor noticia en la brillantez de Japón y en la corrección de Corea del Sur, mientras que sus vecinos del norte se han ido con la imagen de que son una selección menos impenetrable de lo esperado y con la goleada de la primera fase, el 7-0, que les metió Portugal.

Precisamente este equipo ha estado a la altura de los esperado, ya que ha tenido que batallar con la potente Brasil y ha accedido con solvencia a la segunda posición de su grupo.

En suma, siete selecciones del continente americano, seis europeas, dos asiáticas y una africana, permanecen todavía en el camino del Mundial.