Doha. Lionel Messi atisba levantar la Copa del Mundo cuando su Argentina salga el domingo a destronar al campeón Francia en la final.

El crack tiene una segunda oportunidad de llevarse el título que falta en su lista de pergaminos.

Esa derrota en la final de Brasil 2014, cuando Argentina perdió 1-0 ante Alemania en una prórroga, debe recordarle a Messi el dolor de una ilusión rota.

Para no repetir el sinsabor, estas son las claves en Argentina para vencer a Francia:

Que Messi se descargue

A nadie escapa que el destino de Messi es emular a la leyenda Diego Maradona y guiar a su selección al primer título mundial en 36 años.

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El delantero del París Saint-Germain ha estado en una forma inspirada en Qatar, anotando cinco goles en el camino a la final y con algunas mágicas asistencias para sus compañeros. Maradona, quien murió en 2020, también convirtió cinco goles en 1986 y fue una figura icónica para su país.

Messi no domina los partidos durante los 90 minutos de la misma forma que lo hacía durante su pico de rendimiento. En cambio, lo logra con momentos de brillantez del talento que ha llevado a muchos a describirlo como el mejor jugador de fútbol de la historia. Él ha cargado con las expectativas de una nación a lo largo de su carrera, pero nunca cumplió realmente en una Copa del Mundo.

Si bien su mejor momento pasó, Messi ha sido más influyente en este torneo que en cualquiera de sus cuatro Copas del Mundo anteriores.

Los fanáticos de Argentina parecen estar convencidos de que ganarán el trofeo por tercera vez y que hay algo más que Messi guiándolos. Maradona, cantan, está “alentándolo a Lionel” desde el cielo.

La concentración

Al analizar la derrota de su equipo en semifinales ante Francia, el técnico de Marruecos, Walid Regragui, hizo una observación fascinante: “Creo que cualquier país que juegue contra Francia cree que está cerca de ganar”.

Pero cuando estás cerca de ganar, en realidad estás bastante lejos de ganar”, advirtió. Después de presionar a Francia durante largos pasajes, Marruecos finalmente perdió 2-0.

Fue la misma historia ante Inglaterra en los cuartos de final. Les Bleus ganaron 2-1, a pesar de que los jugadores de Inglaterra creían que habían sido el mejor equipo.

La advertencia está ahí para Argentina. Ambos equipos se han sentido cómodos cediendo la posesión del balón y atacando de contra.

Tal vez el ganador sea el equipo que consiga atenerse a esas tácticas, en lugar de dejarse arrastrar y presionar demasiado.

Mantener la concentración y disciplina será vital para Argentina, sobre todo ante la amenaza de la velocidad de Kylian Mbappé cuando Francia rompa la primera línea rival.

Su hinchada

Fue un torneo emocionante para Argentina y sus seguidores, que han iluminado Qatar. La efusividad de su celebración ha sido una característica después de cada victoria.

Este entorno, que podría afectar la estabilidad emocional de los jugadores, ha funcionado de modo contrario. Messi y sus compañeros parecen impulsados por el peso de las expectativas, en lugar de agobiados por ellas.

Existe la sensación de que los jugadores y los hinchas están juntos en esto y si, como se espera, los seguidores de Argentina superan en número a los de Francia el domingo en el estadio Lusail, eso podría dar la ventaja a Messi y sus compañeros de equipo.

Dicho esto, los hinchas marroquíes dominaron totalmente el ambiente de la semifinal contra Francia, y aun así acabaron en el bando perdedor.