¿Te enamoraste del fútbol con el Mundial? Ahora sigue el viaje con la Selección de Puerto Rico
Una mirada al camino que tiene por delante el llamado “Huracán Azul” luego del torneo.

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La Copa Mundial terminó, pero para muchos puertorriqueños el romance por el fútbol apenas comienza. Durante varias semanas, millones de personas alrededor del planeta madrugaron, cambiaron rutinas y discutieron alineaciones, goles y polémicas arbitrales.
En Puerto Rico ocurrió algo parecido. El Mundial convirtió a nuevos fanáticos en seguidores del deporte más popular del planeta. La pregunta ahora es inevitable: ¿qué sigue?
La respuesta está mucho más cerca de casa de lo que muchos imaginan: la Selección de Puerto Rico. Aunque la isla todavía está lejos de las grandes potencias y ocupa el puesto 154 en el ranking de la FIFA, esa cifra apenas cuenta una parte de la historia.
La otra habla de un grupo que atraviesa una etapa de crecimiento, impulsada por una generación joven que ilusiona y por un trabajo que comienza a reflejarse desde las categorías menores con nombres como Jeremy De León, Leandro Antonetti, Ricardo Rivera, Wilfredo Rivera y otros futbolistas que representan el presente y el futuro inmediato de la selección.
Y con la posibilidad de que la FIFA amplíe la Copa Mundial de 48 a 64 selecciones, Puerto Rico tendría mayores opciones de clasificar a la edición de 2030, que se disputará en España, Portugal, Marruecos, Uruguay, Argentina y Paraguay.
Incluso el secretario general de la Federación Puertorriqueña de Fútbol (FPF), Gabriel Ortiz, coincide en que el llamado “Huracán Azul” podría ponchar su boleto al próximo Mundial si se expande la cantidad de países que participan.
Después de todo, los puertorriqueños quedaron fuera de la última fase de la eliminatoria de la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) por diferencia de goles, tras un empate entre Surinam y El Salvador.
Y lo cierto es que, aunque para muchos el fútbol pasará a segundo plano hasta 2030, quienes se contagiaron por la fiebre del deporte rey tendrán en los próximos cuatro años la oportunidad de seguir de cerca lo que podría convertirse en el ciclo más importante en la historia del fútbol boricua.

¿Por dónde comenzar?
Puerto Rico juega en la Liga B de la Liga de Naciones de la Concacaf. La Liga B cuenta con 16 selecciones divididas en cuatro grupos de cuatro equipos. Cada selección disputará partidos de ida y vuelta contra todos los rivales de su llave para un total de seis juegos por país.
El onceno puertorriqueño cayó en el Grupo A junto a Guyana, Dominica e Islas Caimán. Si gana su grupo, avanzaría a la ronda de campeonato y ascendería a la Liga A.
Los equipos que finalicen en la primera posición de la fase de grupos de la Liga B también clasificarán a la Copa Oro de la Concacaf 2027, mientras que los dos mejores segundos puestos adelantarán a las preliminares del certamen.
Las próximas dos ventanas de la Liga de Naciones de la Concacaf serán del 21 de septiembre al 6 de octubre y del 9 al 17 de noviembre. Para el narrador y analista de fútbol Rafael “Rafa” Aldamuy, el “Huracán Azul” necesitará contar con sus principales figuras en los próximos juegos si quiere mantener vivas sus aspiraciones de ascender a la Liga A.
“La última edición fue después de que Jeremy de León debutó en las eliminatorias mundialistas en junio de 2024 y todo el mundo estuvo lesionado. Jeremy nunca jugó y Leandro vino, pero hubo varios partidos en los que no pudo participar”, explicó Aldauy.
“Beto Ydrach, Sidney Paris y Gio Calderón tampoco pudieron jugar. Básicamente, no tuvimos a muchos de nuestros titulares y jugamos con muchos prospectos que son muy buenos, pero al final del día eran niños”, abundó.
Según un estudio de CIES Football Observatory, Puerto Rico registró en 2024 la segunda plantilla más joven entre 144 selecciones, con un promedio de edad de 23.34 años. En la temporada 2024-25 de la Liga de Naciones, a la que Aldamuy hizo referencia, los boricuas finalizaron con marca de 3-3 y quedaron fuera de la Copa Oro tras caer ante Haití en su último compromiso.
Antonetti fue el único de los jugadores mencionados por Aldamuy que estuvo disponible para ese encuentro. El delantero, de 23 años, milita actualmente en el Estrela da Amadora, un club que compite en la Primeira Liga, la primera división del fútbol profesional en Portugal.
Por su parte, De León regresó recientemente al Real Madrid Castilla luego de ser cedido la pasada temporada al Hércules de Alicante CF. Ydrach juega en el Pittsburgh Riverhounds de la USL Championship, la segunda división de Estados Unidos; Paris, en el St. Louis City SC 2 de la MLS Next Pro; y Calderón, en el Real Monarchs, también de la MLS Next Pro.
Wilfredo Rivera, otra de las principales figuras del programa nacional, está activo en Argentina con el Club Atlético Barracas Central después de dejar una buena impresión en el amistoso contra la Albiceleste en octubre de 2025. Ricardo Rivera, en cambio, juega con la Academia Quintana en la isla.

Un proceso para ir al Mundial y a la Copa América
Las eliminatorias de la Concacaf para el Mundial 2030 comenzarán en septiembre de 2027. El proceso se extenderá hasta finales de 2029 y tendrá hasta siete cupos disponibles para la cita mundialista.
Clasificar a una Copa del Mundo exige superar varias rondas eliminatorias dentro de la Concacaf, una de las regiones más competitivas del continente. No basta con contar con una buena generación; también es necesario sostener el rendimiento durante varios años, conseguir resultados ante rivales directos y aprovechar cada ventana internacional.
Por otro lado, asegurar un espacio en la próxima edición de la Copa América en 2028 tampoco es fácil. Este certamen no requiere un proceso de eliminatorias para clasificar. Esto se debe a que las 10 selecciones que integran la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) obtienen su clasificación de manera automática por ser miembros del organismo.
Los espacios restantes suelen ser ocupados por selecciones invitadas, que por lo general se definen a través de la Liga de Naciones de la Concacaf, aunque en ediciones anteriores también han participado equipos como Catar y Japón.
Así las cosas, el primer gran objetivo para Puerto Rico no es ganar un Mundial. Es acercarse a los torneos donde históricamente no ha podido competir. La ruta más realista comienza con la Liga de Naciones de la Concacaf.
Un buen desempeño allí permite escalar dentro de la región y abrir la puerta hacia la Copa Oro, el campeonato más importante de selecciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. Puerto Rico nunca ha participado en la Copa Oro. Lograrlo sería un antes y un después para el fútbol boricua.

Significaría enfrentar con regularidad a selecciones como México, Estados Unidos, Canadá, Costa Rica o Panamá y acelerar el crecimiento competitivo del programa. Después vendrán desafíos mayores. En fin, el Mundial demostró que el fútbol puede cautivar a la isla.
Ahora comienza una historia diferente: acompañar a una selección que todavía está escribiendo sus primeros capítulos. Quizás el próximo gran partido que despierte emociones no sea una final entre potencias europeas y sudamericanas.
Tal vez sea un Puerto Rico luchando por dar el siguiente paso hacia la Copa Oro. Y ese viaje, precisamente, es el que vale la pena empezar a seguir desde ahora.


