Además de sus habilidades con el balón, David Beckham se hizo famoso por sus cortes de pelo y peinados. Aquí una lista de sus originales estilos.

1999

Cuando era muy joven y disfrutaba de su temporada más exitosa como futbolista en 1999, se tiñó de rubio el cabello y se lo dejó crecer al frente, mientras que lo cortó en la parte trasera. Si era para la buena suerte, funcionó, porque Beckham y sus compañeros en Manchester United ganaron la Liga de Campeones, la Liga Premier y la Copa de la FA en la misma temporada, convirtiéndose en el primer equipo inglés en conquistar el triplete.

2001

A medida que pasaban los años, Beckham se volvía un ícono de la cultura popular cada vez mayor. El mediocampista se rapó la cabeza, pero este estilo sin pelo no duró mucho.

2002

En la Copa Mundial de 2002 en Corea del Sur y Japón, Beckham lució un estilo medio mohicano. Era sencillo de hacer pero efectivo: dejó crecer su cabello un poco en la parte superior y lo peinaba con laca hacia arriba. El estilo funcionó y se convirtió en una sensación mundial gracias a Beckham.

2003

Cuando estaba listo para irse de Inglaterra para jugar con el glamuroso Real Madrid, Beckham retomó el cabello rubio y largo, que le hacía parecer un poco como el hermano de Brad Pitt. Las mechas largas no duraron, pero definitivamente aumentaron su ejército de admiradores y, sobre todo, admiradoras.

2006

Su cabello volvió a ser corto y más obscuro con el tiempo. Para 2006, tenía la cabellera corta a los lados y larga en el frente. No hay que confundir este estilo con el medio mohicano, aunque sí era parecido a aquel.

2007

Retomó la cabeza rapada en 2007, justo cuando se iba de Europa para seguir su carrera en el Galaxy de Los Angeles. Una vez en el continente americano dejó que la parte superior de creciera, pero mantuvo los lados cortos, como un infante de marina.

2013

Ahora con el Paris Saint-Germain, el maduro Beckham (tiene 38 años) se ve más elegante que nunca con su peinado hacia atrás, combinado con bigote y barba de tres días. Suele verse más como un empresario inglés que como un deportista, su peinado engominado es posiblemente el último como futbolista profesional.