
Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 17 años.
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El paso de don Tommy Muñiz por el hipismo fue tan exitoso como en todas las otras facetas en las que se desempeñó y de las que todos fuimos testigos.
Muñiz fue un amante del deporte hípico desde mucho antes de darse a conocer en el mundo de las comunicaciones, lo que lo llevó a convertirse en dueño de caballos, pero más importante aún, en uno de los más exitosos criadores de purasangres nativos de la historia de este deporte en Puerto Rico.
Por lo anterior, don Tommy fue exaltado al Salón de la Fama del Hipismo Puertorriqueño en 1986.
“Papi era hípico desde cuando cortaba clases para irse a las pavonas del viejo hipódromo Quintana a ver los trabajos matinales”, afirmó Tomito Muñiz, hijo del afamado productor puertorriqueño.
“Él se crió en Floral Park en Hato Rey, donde estaban los antiguos hipódromos de la época. Así que fue hípico antes de ser escritor”, añadió el hijo de quien fuera propietario de caballos de carrera desde finales de la década de 1950 en el antiguo hipódromo El Comandante, de Carolina.
Como criador, don Tommy estableció a finales de la década de 1970 la Hacienda Don Tomás, uno de los potreros más exitosos de esa época y en el que se produjeron ejemplares nativos de alto calibre que compitieron durante los años 80.
En total, la Hacienda Don Tomás logró 25 productos ganadores clásicos, entre los que se destacaron Hurly Road, Brígido, Guaybanex, Boy Viner, Rafaelito, Aloha, Apóstol, Destroyer, El Rey, Fortuna Moral, Terry G. y Carmen C., entre otros.
“Papi fue el primer puertorriqueño criador de un triplecoronado y un ganador del Clásico del Caribe”, afirmó Tomito en relación con los ejemplares Hurly Road, ganador de la Triple Corona de 1981, y Guaybanex, que se impuso en el Clásico del Caribe al año siguiente.
“Mi padre fue tan hípico que cuando Vuelve Candy B. ganó la Triple Corona en 1991, lo vi con lágrimas en sus ojos al abrazar al jinete Alexis Feliciano por la emoción tan grande que sentía en ese momento. Él era hípico en todo el sentido de la palabra”, puntualizó Tomito.
Por su parte, un exitoso criador de productos nativos destacó la aportación de don Tommy al hipismo recordando “muchas cosas que tienen que ver con la formación de uno como ser humano”.
“Creo que hay un Tommy Muñiz dentro de cada uno de nosotros. Él disfrutaba todo lo que hacía. Se divirtió mucho el tiempo que estuvo en el hipismo, siendo un ejemplo para todos nosotros”, dijo Danny Maldonado, propietario del Potrero Los Llanos.
“Don Tommy le dio prestigio al hipismo. Tenemos que agradecerle mucho a él por sus aportaciones”, reflexionó Maldonado.

