Las Vegas. Minutos después de que los 49ers lograron una gran remontada para conquistar el campeonato de la Conferencia Nacional, el jugador defensivo estelar Nick Bosa recordó el ascenso meteórico que ha tenido el quarterback Brock Purdy.

En menos de 22 meses, pasó de ser el “Señor Irrelevante”, como la última selección del draft de 2022, a ser finalista en la votación para el premio al Jugador Más Valioso.

Y el domingo será el quarterback titular en el Super Bowl.

Ha sido una de las historias de éxito más inesperadas en un draft en fechas recientes, y parece sorprender a todos, salvo a Purdy, quien afirma que siempre confió en lograrlo, si es que alguien le daba una oportunidad.

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“La gente puede ignorarte o no pensar que eres el mejor, el más rápido o el más fuerte”, explicó Purdy. “Pero si crees en ti mismo y piensas que tienes lo que se requiere, y si realmente lo crees y no te rindes, puedes lograrlo”.

Cuando los 49ers llegaron al draft de 2022, un quarterback no era su prioridad. Sin embargo, esperaban reclutar a alguno en las últimas rondas para utilizarlo como reemplazo. Un año antes, los Niners habían canjeado tres selecciones de primera ronda a fin de reclutar a Trey Lance como tercero general, y avizoraban que sería su quarterback franquicia.

El cazatalentos Steve Slowik se mostró cada vez más interesado por la actitud y producción de Purdy como titular de cuatro años en Iowa State. Lo puso en el radar del personal de entrenadores.

Brian Griese y Klay Kubiak, entrenadores asistentes, dieron a Purdy las mejores evaluaciones entre los jugadores de las últimas rondas. Ello convenció al entrenador en jefe Kyle Shanahan, quien contempló la posibilidad de reclutarlo en las rondas intermedias.

Pero los Niners pasaron buena parte de la jornada de aquel draft enriqueciendo sus trincheras y su secundaria. Llegó el momento de la última selección —que se les otorgó como compensación por perder a C.J. Beathard como agente libre.

Y San Francisco hizo el reclutamiento que, a juicio del tackle izquierdo Trent Williams, fue como ganarse la lotería.

Purdy llegó e inmediatamente impresionó a sus entrenadores y compañeros, aunque recibió apenas unos cuantos centros en los entrenamientos. Después de todo, venía detrás de Lance y del veterano suplente Nate Sudfeld.

Lo hizo suficientemente bien para que Shanahan le dijera al dueño Jed York, una semana después de iniciado el campamento de práctica, que Purdy podría ser ya mejor que Lance, Sudfeld o Jimmy Garoppolo, a quien el equipo buscaba ceder en canje antes de traerlo de vuelta en aquella campaña, con un salario reducido.

Resultó que Shanahan tuvo boca de profeta. Purdy reemplazó al lesionado Garoppolo en la semana 13 de la campaña anterior. Ese día, condujo a los Niners a un triunfo sobre Miami y luego a siete victorias seguidas como titular, hasta que sufrió una lesión grave de codo en la primera serie ofensiva de la final de la Conferencia Nacional, una derrota en Filadelfia.

Purdy se sometió a cirugía en el receso previo a la campaña. San Francisco llegó a preguntar si Tom Brady querría jugar otra temporada.

Cuando Brady mantuvo en pie su decisión de retirarse, los Niners se comprometieron totalmente con Purdy.

“Creyeron en mí desde el año pasado, cuando llegué”, dijo Purdy. “Durante el año, creo que crecí. Crecimos juntos, así que me siento definitivamente bendecido por tener conmigo a estos chicos en el vestuario. Definitivamente me han apoyado en las buenas y en las malas. Hemos pasado por algunas cosas difíciles este año. No todo ha sido perfecto”.

Purdy estuvo suficientemente saludable para comenzar un programa de lanzamiento de pases en mayo. Reanudó los entrenamientos al comienzo del campamento y aportó una de las campañas más productivas en la historia por parte de un quarterback de San Francisco.