De abandonar el atletismo a representar a Puerto Rico: la historia de Saraí Javier rumbo a Santo Domingo 2026
La atleta verá acción en el relevo 4x400 metros femenino.
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Hace apenas tres años, Saraí Javier estaba lejos de las pistas. La pandemia de Covid-19, la pérdida de su entrenador, Ángel “Cowy” Pérez Alers, y un periodo de incertidumbre la llevaron a abandonar el atletismo.
Ahora, con solo un año compitiendo en los 400 metros, la arecibeña cumplirá uno de sus sueños al integrar el relevo femenino 4x400 metros de Puerto Rico en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026.
La atleta de 25 años aseguró su espacio al evento regional luego que el cuarteto puertorriqueño consiguiera la clasificación en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo, celebrado a finales de mayo, en Perú. Allí, con Andrea Rivera, Grace Claxton y Gabriella Scott, conquistaron la medalla de bronce y establecieron un récord nacional con 3:30.80.
“Ahí fue cuando mi mente realmente hizo como que un boom, dije: ‘la Selección me necesita, el país me necesita y tengo un equipo de muchachas que son sumamente buenas, que también me necesita’, así que decido bajar mis horas del trabajo y concentrarme más en el deporte”, compartió Javier a través de una conversación vía telefónica con Primera Hora.

Su historia en el atletismo, sin embargo, inició a sus 16 años como velocista de 100 y 200 metros en la Escuela Especializada en Deportes del Albergue Olímpico (ECEDAO) en Salinas. Sus padres, María Rosado y Gary Javier, también fueron atletas. No obstante, tras graduarse en 2019 y en medio de la pandemia, que sobrevivió al comenzar su vida universitaria en la Universidad Interamericana, dejó de entrenar.
“Entré como en una minidepresión. Falleció mi entrenador en 2022 y en ese momento no tenía claro qué quería hacer con mi vida”, confesó.
Fue en 2023, al presenciar las Justas de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI), cuando sintió que volvía a encenderse la llama. “Siempre he soñado con ser olímpica y representar a Puerto Rico. Ver nuevamente las Justas fue la bombilla que despertó otra vez esas ganas de competir”, relató Javier.
Cambio de prueba
Javier contó que, al año siguiente, en 2024, cambió de entrenador al exolímpico Félix Martínez, quien vio en ella el potencial para los 400 metros.
“Él (Félix) me dice que yo soy atleta de 400 metros. A mí se me hizo un poquito fuerte porque de un atleta que corre 100 y 200 a hacer un evento un poquito más larguito, es como bastante grande en el panorama de nosotros”, recordó.
“Claro, yo me di la oportunidad y empecé a correr en el año 2025”, agregó la atleta.
La apuesta rindió frutos rápidamente, pues en el 2025 se proclamó campeona nacional con tiempo de 53.95 segundos. Este año, su compañera Rivera conquistó el título, y Javier finalizó segunda con tiempo 53.75.
“Ese paso de ser campeona me dio más ganas y deseos de representar el país. Este año, mi enfoque era más mejorar mis marcas personales y madurar, porque uno al principio está como que dudoso”, sostuvo la medallista de oro en el Continental Tour de Atletismo, nivel bronce, en Quito, Ecuador, que se celebró a inicios de este mes.
En ese evento registró su nueva marca personal de 52.32 segundos.
Tras Santo Domingo 2026
Después del récord nacional en el Iberoamericano, Javier explicó que comenzaron a llegar nuevas oportunidades. Entre ellas, la posibilidad de trabajar con el técnico Yaseen Pérez, entrenador de la campeona olímpica y mundial de los 400 metros, la dominicana Marileidy Paulino.
Javier aceptó el desafío y dejará Puerto Rico tras los Juegos Centroamericanos para continuar su preparación en República Dominicana con la mirada puesta en su mayor objetivo: los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
“Él me dijo que soy un diamante no bien pulido. Y estoy sumamente contenta”, contó.
Aunque el sueño olímpico está, su atención inmediata está puesta en Santo Domingo, donde espera que el relevo femenino vuelva a hacer historia. Las justas regionales se celebrarán del 24 de julio al 8 de agosto. Javier se reportará a la capital dominicana el 20 de julio.

“Vamos con la mentalidad de romper otra vez el récord nacional y subirnos al podio. Todas nos apoyamos, no hay envidia, solo queremos representar bien a Puerto Rico”, aseguró.
Para Javier, quien aún desconoce si disputará la prueba de los 4x400 metros mixto, vestir el uniforme de la Monoestrellada en los Juegos tiene un significado especial.
“Es un orgullo enorme. Todos los sacrificios están valiendo la pena. Saber que apenas llevo un año corriendo los 400 metros y ya estoy en un evento del ciclo olímpico me confirma que voy por el camino correcto”, sentenció Javier.


