Arecibo. Sin temor a caer en conflictos de intereses por ser un surfer puertorriqueño, Carlos Cabrero dijo que el Mundial de Surfing de Tabla Corta de la International Surfing Association que se está celebrando en Puerto Rico está quedando “de nivel mundial”.

“Ha sido un evento treméndamente organizado; de nivel mundial”, dijo el surfer boricua que ha viajado el mundo compitiendo en torneos de igual envergadura. “Las tarimas, la organización... el público, que se ha comportado con respeto. No es porque sea Puerto Rico, pero está quedando como un evento de alta calidad”.

El Mundial, avalado por la Asociación Internacional de Surfing o ISA, por sus siglas en inglés, tiene sede en La Marginal de Arecibo, que queda en la parte costera del casco urbano de Arecibo.

Relacionadas

Pinky Garriga, abuela de Dwight Pastrana, se muestra emocionada al ver a su nieto participando en el Mundial.
Pinky Garriga, abuela de Dwight Pastrana, se muestra emocionada al ver a su nieto participando en el Mundial. (Alejandro Granadillo)

Sobre 200 atletas de 55 países participan de este Mundial, que ha tenido un apoyo consistente de público proveniente de la comunidad de surfing de Puerto Rico así como de la ciudadanía en general.

“La gente me ha dado las energías”, destacó el veterano surfer boricua Brian Toth luego de su salida del agua este domingo y antes del encuentro con el público que le esperó en la orilla de La Marginal para felicitarlo y celebrar con él su pasar a la tercera ronda del evento.

El Mundial inició el sábado y, de no haber cambios por causa de las condiciones del clima, continuará su acción diariamente hasta el domingo próximo con rondas diarias de surfing que el público puede observar con facilidad mientras este de pie sobre la acera de La Marginal.

El cálculo de los organizadores es que el sábado hubo 10,000 presentes para ver la competencia y disfrutar del evento musical de la banda Los Cafres.

Brian Toth rodeado de público.
Brian Toth rodeado de público. (Alejandro Granadillo)

El domingo en la tarde fue similar al sábado, esto sin incluir las horas nocturnas y de espectáculo musical.

Gente y más gente caminó los dos extremos de La Marginal, en donde ubican las áreas señaladas como pistas de competencia y sus variantes olas llamadas Margara y El Pico. Entre un extremo y otro hay varios kilómetros de distancia de carretera, que estaba cerrada en ambas direcciones en favor de los peatones, los espectadores y los atletas.

Fueron muchos los jóvenes que llegaron hasta La Marginal, como si fueran a pasar un día de playa porque, después de todo, el Mundial es de playa, aunque La Marginal no tiene una playa para recrearse en ella.

La juventud llegó en trajes de baño, sillas de playa, neveras sombrilla y janguearon entre las dos ‘canchas de competencia’ como si estuvieran pasando un día de playa.

“Es un día de playa, de diversión, de sol y de ver a los atletas”, dijo Cayelis Ayala, de Caguas, y en compañía de amigas del mismo pueblo y de Humacao.

El público puede ver con facilidad la competencia de surfing.
El público puede ver con facilidad la competencia de surfing. (Alejandro Granadillo)

La Marginal tiene repartida en su ruta áreas donde hay artesanos vendiendo sus obras, puestos de comida y bebida, exposiciones de música y puestos educativos.

Tiene a la vista a los atletas, que se confunden con el público en su paso de una cancha de competencia a la otra y que, inclusive, hacen sus calisternías y rutinas de entrenamientos a la vista del público.

La Marginal luce en constante movimiento físico y comercial, al estilo de La Calle San Sebastián de San Juan durante las fiestas de la SanSe.

“Se está moviendo la cosa”, dijo un vendedor de helados que no se quiso identificar.

La seguridad está visible también y el ambiente diurno luce tranquilo, con espacio para todos los presentes, incluyendo bebés de coches, ciudadanos en sillas de rueda, público en bicicleta, patinetas y otros medios de transporte permitidos en La Marginal.

Los Cafres estuvieron en tarima el sábado, al cierre de la primera ronda oficial del Mundial.
Los Cafres estuvieron en tarima el sábado, al cierre de la primera ronda oficial del Mundial. (Stephanie Rojas)

El Mundial se lo están disfrutando grandes y chiquitos, surfers y ciudadanía general, comerciantes y la municipalidad de Arecibo.

“Esto es un beneficio grande para la ciudad, que recibe un aliento”, dijo el lareño residente en Arecibo, Norberto Soto.

“Veo esto como algo grandioso y está bien organizado. Puerto Rico también se beneficia”, agregó José ‘Chimbo’ Santiago.