El ex corredor de la NFL Chris Johnson reveló que enfrenta uno de los mayores retos de su vida tras ser diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa progresiva para la que actualmente no existe cura, informó PEOPLE.

Johnson, de 40 años y recordado por su exitosa carrera con los Tennessee Titans bajo el apodo de “CJ2K”, compartió su diagnóstico durante una entrevista con Michael Strahan en el programa Good Morning America, transmitida este 29 de junio.

“Quiero que la gente sepa que sigo siendo yo. La ELA ha cambiado lo que mi cuerpo puede hacer, pero no ha cambiado quién soy”, expresó el exjugador.

Según contó, los primeros síntomas aparecieron en 2025, cuando tenía 39 años. Todo comenzó con una inusual pérdida de fuerza en su mano derecha, a pesar de que continuaba entrenando con regularidad y disfrutando de tiempo junto a su esposa, Brittany, y los cuatro hijos de la pareja.

“Al principio eran pequeñas cosas, como que mi agarre no se sentía bien y no era tan fuerte como siempre había sido”, recordó Johnson.

Su esposa confesó que inicialmente pensó que las molestias estaban relacionadas con los años de exigencia física que implicó su carrera en el fútbol americano profesional.

“Pensé que debido al fútbol y su carrera tenía que ser algo relacionado con eso. Quizás un nervio pinzado o algo por el estilo, pero nunca ELA”, explicó Brittany.

Tras someterse a varias evaluaciones médicas, la familia recibió el diagnóstico que más temía.

“Esperábamos que fuera otra cosa, pero después de la tercera prueba, finalmente llegaron a un diagnóstico de ELA”, relató Johnson. Agregó que los especialistas le hablaron de un tratamiento que podría prolongar su vida algunos meses y luego le recomendaron organizar sus asuntos personales. “Fue difícil escuchar eso”, reconoció.

La ELA, también conocida como enfermedad de Lou Gehrig, provoca la degeneración progresiva de las neuronas encargadas del movimiento, afectando con el tiempo la capacidad de caminar, hablar, tragar y respirar.

De acuerdo con los médicos que atienden al exdeportista, Johnson padece ELA esporádica, la variante más común de la enfermedad y que representa alrededor del 90 % de los casos. Esta forma aparece en personas sin antecedentes familiares conocidos.

“Esa es una de las razones por las que esta enfermedad puede ser tan impactante. Puede sucederle a alguien que nunca lo esperaba”, afirmó.

Como parte de su tratamiento, Johnson está bajo el cuidado del neurólogo Dr. Merritt Cudkowicz, del Mass General Brigham Neuroscience Institute, quien explicó que el exjugador recibe los medicamentos habituales para ralentizar el avance de la enfermedad y también participó en un ensayo clínico enfocado en reducir la inflamación.

“Chris ha estado en atención estandarizada, que consiste en aproximadamente tres medicamentos diferentes al mes para ralentizar la enfermedad. Pero también fue parte de un ensayo clínico de terapia que disminuye la inflamación. Y creo que eso le ayudó mucho”, señaló el especialista.

Pese al difícil panorama, Johnson aseguró que nunca contempló rendirse.

“Honestamente, no sé si alguna vez lo procesas completamente. Al principio estás en shock, luego te das cuenta de que tienes dos opciones: puedes rendirte o puedes luchar. Elegí luchar”, afirmó.

Brittany también compartió el impacto que el diagnóstico ha tenido en la familia, aunque aseguró que mantienen la esperanza.

“La vida que teníamos anteriormente ahora es cosa del pasado. Pero todavía tenemos esperanza. Tenemos esperanza de que ocurra un avance o que Dios, un milagro suceda”, concluyó durante la entrevista con Good Morning America.