“Heated Rivalry” conquista a fanáticos y jugadores en los Juegos Olímpicos de Invierno
El impacto del programa era evidente mucho antes de los Juegos de Milán-Cortina.

PUBLICIDAD
El hockey olímpico sabe mucho de grandes choques.
Eso ahora incluye “Heated Rivalry”, una serie de televisión de romance gay sobre hockey en la que dos jugadores de equipos rivales mantienen una relación secreta a largo plazo.
La apasionada conexión entre los personajes —el canadiense Shane Hollander y el ruso Ilya Rozanov— ha atraído a fanáticos tanto a la serie como al deporte en sí, con la NHL registrando un aumento en la venta de boletos, según una estimación.
El impacto del programa era evidente mucho antes de los Juegos de Milán-Cortina, cuando los coprotagonistas Hudson Williams y Connor Storrie llevaron la antorcha olímpica. Y no se ha detenido ahí. Atletas y aficionados de Canadá y Estados Unidos están sintiendo el efecto de la serie.
Los atletas reconocen el fenómeno
Zach Werenski, defensa del equipo de Estados Unidos que juega para los Columbus Blue Jackets de la NHL, dijo que la serie ha surgido en conversaciones dentro del vestuario.
“Todos dicen lo buena que es; yo todavía no la he visto”, dijo Werenski a The Associated Press tras una victoria 5-1 sobre Letonia. “Definitivamente es buena para el deporte del hockey. Siempre que puedas atraer más miradas al juego y que la gente hable del deporte y de la inclusión, creo que es excelente para el hockey”.
Jake Sanderson, otro defensa estadounidense que juega para los Ottawa Senators, dijo que ha escuchado sobre la serie, pero no sabe mucho al respecto. Cuando se le preguntó cuán lejos está la NHL de tener un jugador abiertamente gay, Sanderson mencionó a Luke Prokop. En 2021, Prokop era prospecto de los Nashville Predators y se convirtió en el primer jugador con contrato en la NHL en declararse gay, aunque todavía no ha jugado en la liga.
“Nunca sabes si esa serie va a infundir confianza en algunas personas”, dijo Sanderson, quien añadió que cualquier jugador abiertamente gay sería totalmente aceptado en el vestuario. “No creo que lo tratáramos diferente. Es nuestro compañero, lo queremos sin importar qué, y obviamente lo apoyaríamos, absolutamente”.
La novela “Heated Rivalry” de Rachel Reid fue publicada en 2019 como parte de una serie. La adaptación televisiva, desarrollada originalmente para el servicio canadiense de streaming Crave, fue la serie mejor calificada en HBO Max en su primera temporada. Ha sido renovada para una segunda temporada.
“Obviamente es una serie sobre hockey que ha despertado mucho interés incluso fuera de nuestro deporte”, dijo el canadiense Travis Sanheim el martes. “He escuchado a mucha gente hablar de ella. Es bueno que nuestro juego esté en conversación”.
Sus mayores fanáticos en los Juegos Olímpicos podrían ser la delegación canadiense.
Como parte de la experiencia olímpica, los atletas recibieron una planta en maceta. Muchos de los canadienses nombraron la suya Shane o Ilya, según la jefa de prensa de la delegación, Tara MacBournie.
La esquiadora alpina canadiense Kiki Alexander llevó el entusiasmo un poco más lejos, compartiendo en TikTok que el alce canadiense de la villa olímpica fue bautizado como Shane.
“Si sabes, sabes”, escribió.
Adam van Koeverden, campeón olímpico de canotaje en 2004 y actual secretario de Estado para el Deporte en Canadá, es fanático de la serie.
“Somos el país perfecto para tener esta conversación y para presentar ese arte que creo está impulsando el diálogo sobre la diversidad en el hockey”, dijo van Koeverden a la AP en los Juegos. “El hockey es para todos y ‘Heated Rivalry’ lo deja claro”.
La serie se estrenó en Europa en enero y está resultando un éxito sorpresa en Rusia, pese a las medidas del país contra la comunidad LGBTQ+. Debido a la guerra en Ucrania, el COI solo ha permitido que un puñado de atletas rusos compitan en los Juegos de Milán-Cortina como neutrales.
Fanáticos del hockey y de “Heated Rivalry”
Los atletas no son los únicos que surfean la ola de “Heated Rivalry”. Kim Sweet, de Calgary, Alberta, apenas va por el episodio 3, pero la está disfrutando.
“La serie me tiene muy intrigada”, dijo Sweet, de 50 años, antes de entrar a la arena para ver a Canadá jugar contra Chequia la semana pasada. “Cómo en un deporte dominado por hombres, dos chicos tienen que manejar la privacidad de todo esto y decidir si algún día quieren declararse abiertamente”.
“Es genial tener más miradas sobre el deporte”, añadió Sweet, quien se describió como “una gran fanática del hockey”.
Angie Campos, residente de California, también asistió y vestía una sudadera con los uniformes de los personajes principales de la serie.
Campos es nueva en el hockey, atraída por la serie, y no está sola. Las ventas semanales de boletos de la NHL aumentaron más de un 20% después del estreno del programa a finales de noviembre, según datos de la plataforma de boletos SeatGeek. No se registró un aumento similar en el mismo período del año anterior.
“La serie no solo encendió las redes sociales, sino que pudo haber llevado a los fanáticos directamente a los partidos”, señaló SeatGeek en su análisis del 16 de enero. “Aunque es imposible atribuir todo este crecimiento a una sola serie, el momento es difícil de ignorar”.
Campos comparó su nuevo fanatismo y el de otros seguidores de “Heated Rivalry” con el aumento de mujeres fanáticas de la NFL después de que Taylor Swift comenzara a salir con el jugador de los Kansas City Chiefs, Travis Kelce, y asistiera a los partidos.
“Lo hace un poco más cercano y definitivamente ha abierto los ojos a un lado más humano de la competencia”, dijo.
Más representación en el hockey
El hockey es un deporte intenso, con peleas ocasionales y fuertes choques, incluso en partidos cruciales donde una penalización puede resultar costosa. Tom Wilson, de Canadá, y Pierre Crinon, de Francia, fueron expulsados por pelear en la victoria canadiense del domingo.
Todo el machismo y la agresividad convierten la pista —y el hockey en general— en un escenario poco probable y provocador para explorar los sentimientos delicados de un amor prohibido y los tabúes en torno a la orientación sexual masculina. Ningún jugador activo de la NHL se ha declarado gay en más de un siglo de existencia de la liga.
“Heated Rivalry” ha sido enormemente popular entre las mujeres, pero los hombres también están comenzando a interesarse.
En el partido Canadá-Francia, Christopher Ryan York, de 20 años, dijo que él también se ha sumado a la tendencia. Era difícil no ver la serie dada su popularidad, afirmó, y está contento de que esté creando nuevos fanáticos del hockey.
“Cualquier cosa que haga crecer el deporte, seguro”, agregó.
Su padre, Kevin York, de 60 años, dijo que no ha visto la serie, pero no deja de escuchar sobre ella en su natal Alberta y cree que debe ser realmente inspiradora si motivó a un jugador canadiense a declararse gay: Jesse Kortuem, de Vancouver, quien dejó el deporte a los 17 años por temor a no ser aceptado, compartió su declaración pública en Instagram el 13 de enero.
“Algo se encendió en mí (ok — sí, crédito a #HeatedRivalry)”, escribió. “Pensé que lo compartiría porque quiero hablarle a los atletas que aún están en el clóset o luchando por encontrar su camino. Quiero que sepan que hay esperanza y que no están solos”.

